(Diario Financiero) Este año será otro ejercicio más de cinturones apretados para la industria pesquera. El total de las cuotas asignadas para este año de las pesquerías pelágicas (anchoveta, jurel, sardinas) y demersales (merluza) suman 1.853.813 toneladas, un 16,6% menor que las indicadas para 2013 y 40,8% más bajas que las de 2011, cuando se extrajeron 3.131.761 de peces.

La nueva ley modificó la forma en la que se han fijado las cuotas durante los últimos diez años, las que bajo el nuevo esquema se deben definir sólo en base a criterios científicos y de sustentabilidad de los recursos, de la mano de las propuestas elaboradas por los Comités Científicos Técnicos Pesqueros. Al respecto, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Pablo Galilea, comenta que “la única forma de recuperar los recursos es limitándolas a niveles que permiten la explotación sustentable de éstos en el tiempo”.

Situación por pesquerías

Las pesquerías pelágicas son las que han tirado la baja, pues desde 2011 a 2014 las cuotas han caído en un 46,8%, mientras que la variación del presente año versus 2013 ha retrocedido un 17,3%.

Dentro de esta categoría, la 
sardina común tuvo una fuerte caída en la asignación de su cuota este año, llegando a las 373.000 toneladas, casi la mitad de las que estaban permitidas capturar en 2013. La anchoveta, principal recursos pesquero del país, bajó su cuota un 44,1% respecto a 2011 y 13,7% en comparación a las permitidas el año pasado.

El jurel es la única gran pesquería que anota una lenta recuperación y que tiene más cuotas asignadas que el año pasado, luego de que la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (ORP-PS) confirmara que la cuota de este año para Chile es de 290.000 toneladas, es decir, un 16,1% más que lo permitido pescar durante 2013 y un 2,1% más que 2011.

En tanto, las pesquerías demersales, encabezadas por los distintos tipos de merluza, elevaron su nivel en 37,9% desde 2011 hasta 2014, lo aunque el nivel de este año está un 12,9% más bajo que 2013.

Crisis

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Pablo Galilea, dijo a DF a fines de 2013 que “Chile tocó fondo” en materia extractiva. Por su parte, el presidente de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), Luis Felipe Moncada, ha dicho que la industria “está pescando el 20% de lo que capturó anualmente entre 2001-2009, situación que ha obligado a varias firmas a fusionarse para hacer factible su actividad”. Es así como en lo que va de año, Blumar y Pesquera Bío Bío fusionaron sus operaciones temporalmente para capturar la merluza común.

Otras como compañías pesqueras como Igemar (matriz de Corpesca y Orizon), han tenido que cerrar la planta de aceite y harina de pescado de San Vicente y paralizar las áreas de conservas y congelados para el consumo humano de Coquimbo.

Lo que se juega en la zona sur

«Asipes va a apretar los dientes y va a aguantar este año, con la esperanza que el próximo tenga pesquerías más recuperadas», indicó recientemente a DF el presidente del gremio, Luis Felipe Moncada. Pero esa visión de pleno respeto a las cuotas ya asignadas por los Comités Científicos, no es compartida por la Fipes (Federación de Industrias Pesqueras del Sur Austral), puesto que las empresas de ésta entidad pescan mayoritariamente los distintos tipos de merluza, que han bajado sus cuotas en alrededor de la mitad de lo que tenían en 2013.

Es por esto, que para mitigar esta situación se están echando a andar los Comités de Manejo, en especial el de la merluza austral, que estará compuesto por tres representantes de la pesca industrial, un representante de planta de proceso y hasta siete integrantes de la pesca artesanal.