(Subpesca) Según el último informe del estado de situación de las pesquerías de Chile elaborado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), un 48% de las pesquerías se encuentran sobreexplotadas o agotadas. El informe fue elaborado con datos de 2013 y que desde el 31 de marzo está disponible en www.subpesca.cl para su revisión.

Se trata de especies que han sido calificadas de sobreexplotadas y agotadas lo que por ley obliga a someterlas a un régimen de recuperación.

En total, el estudio verificó el estado de las 33 principales pesquerías o unidades de pesquerías chilenas y los resultados arrojaron que doce califican como en «plena explotación», ocho en «sobreexplotación», ocho como «agotadas» y de cinco no se dispone información suficiente.

La situación empeoró en comparación con el estudio de 2012 pues son varias las pesquerías que muestran un nivel de conservación delicado y cambiaron su estatus como el caso de la merluza del sur  y la merluza de tres aleta (regiones de Los Lagos a Magallanes) que pasaron de ser una especie que estaba en plena explotación a estar sobreexplotadas.

Para pesquerías como la anchoveta de la zona centro sur, el congrio dorado, la raya volantín y el alfonsino la situación es más dramática y los esfuerzos por su recuperación no han dado los resultados esperados pasando su estado de sobreexplotación a agotados.

Para el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Súnico, «la situación es crítica y el desafío que nos impone este estudio es mayor pues nuestro trabajo se centrará en la recuperación de las pesquerías sobreexplotadas y agotadas y de esa forma enfrentar un futuro más sustentable para la actividad pesquera».

La autoridad agregó además que la tarea “será imposible de enfrentar solos y aquí necesitamos el compromiso de todos los actores involucrados desde los pescadores hasta la ciudadanía que verá cómo algunas especies no serán fácil de encontrar en el mercado formal».

El reporte 2013 se elaboró con la información técnica disponible de las cuotas globales anuales de captura y vedas biológicas para las principales pesquerías chilenas. Éstos fueron elaborados en base principalmente a las investigaciones realizadas por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), en el marco de los convenios de asesoría suscritos anualmente con la Subpesca y la evaluación directa de las pesquerías efectuada con financiamiento del Fondo de Investigación Pesquera y de Acuicultura (FIP).