(Comunicaciones Greenpeace) El Parlamento Europeo aprobó ayer lunes 21 de abril en Bruselas (Bélgica) el acuerdo sobre el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP), el último paso para finalizar la reforma de la Política Pesquera Común (PPC) de la Unión Europea (UE).

La normativa aprobada define cómo finalmente se van a distribuir los EUR$6.400 millones que se entregarán a través de subvenciones. Esta última votación marca el final de la reforma pesquera, tres años después de intensas negociaciones. Greenpeace consideró que a pesar de que el FEMP debilite algunos puntos de la PPC, el conjunto de normativas de esta reforma pesquera la convierten en la reforma pesquera más progresiva de las últimas décadas.

Al aprobar el texto básico de la Política Pesquera Común en mayo de 2013, los Estados miembros se comprometieron a combatir la sobrepesca para 2020, a recuperar las poblaciones de peces en un plazo razonable y a eliminar la sobrecapacidad pesquera de sus flotas. La reforma de la PPC, que entró en vigor en enero de este año, bajo los artículos 16 y 17 reconoció por primera vez el valor de la pesca artesanal y sostenible, que contribuye en mayor medida al bienestar social y económico de las comunidades locales. A partir de este momento, los Gobiernos están obligados a utilizar y hacer transparentes criterios ambientales, sociales y económicos en la asignación del acceso a las posibilidades de pesca o cuotas; además esto se debe aplicar también a los buques de la UE cuando pescan en las aguas de otras naciones.

«Ahora es el turno de los Gobiernos de la Unión Europea. El éxito de esta reforma depende de su voluntad política ya que tienen que poner en marcha las medidas aceptadas mediante la reducción de las flotas para poner fin a la sobrepesca y favorecer a la pesca sostenible», declaró Celia Ojeda, responsable de Océanos de Greenpeace. «Greenpeace ha demostrado que aplicando la PPC de manera correcta e implementando ocho medidas en los océanos, en España se podrían generan más de 60.000 empleos y unos beneficios de EUR$4.000 millones en el conjunto de la economía», añadió Ojeda.

Sin embargo, el FEMP contiene una serie de puntos que ponen en duda el objetivo principal de sostenibilidad de la reforma de la PPC, como la concesión de fondos para la sustitución de los motores de los buques pesqueros (incluidos los arrastreros) por motores más potentes que incrementarán la capacidad de pesca y, por tanto, la sobrepesca. El nuevo Fondo Europeo Marítimo de Pesca debería apoyar la gestión sostenible de la pesca y la recuperación de los océanos. Sin embargo, la organización ecologista hizo hincapié en que, una vez más, “se permite que el dinero de los contribuyentes se invierta en mantener una flota sobredimensionada y una pesca excesiva, en vez de fomentar la pesca sostenible”.