(Comunicaciones Universidad de Los Lagos, ULA) En una región que detenta el 20,2% de los desembarques pesqueros del país, destinado casi en un 100% para consumo humano, la investigación es clave para el desarrollo sostenible de esta actividad productiva. Más aún, considerando que 22 de sus 30 comunas son costeras. En este escenario se desarrolla el trabajo de Fundación Chinquihue.

Ubicada en la comuna de Puerto Montt, Fundación Chinquihue es una organización privada sin fines de lucro, cuya finalidad es promover el desarrollo del sector pesquero artesanal, posibilitando el mejoramiento de la situación socioeconómica de los pescadores artesanales y estimulando el libre funcionamiento de los mercados de productos de la Región de Los Lagos.

La Fundación cuenta con un hatchery, un laboratorio y un complejo pesquero en el sector de Chinquihue, y un centro experimental en Huelmo. El equipo lo integran biólogos marinos, ingenieros acuícolas y técnicos acuícolas.

El Proyecto Asociativo Regional Explora Conicyt, a cargo de la Universidad de Los Lagos, conoció el trabajo de investigación que desarrolla Fundación Chinquihue con la pesca artesanal de la Región de Los Lagos. Son tres las líneas de investigación que desarrolla actualmente: Floraciones Algales Nocivas (FAN comúnmente llamadas Marea Roja), Plan de gestión para zonas semilleras de mejillón chileno o chorito, y Fijación remota de semilla de mejillón chileno. Además, desarrolla otras investigaciones en el área de comercialización y administración de recursos pesqueros.

Viviana Videla, bióloga marina e investigadora de Fundación Chinquihue, explicó que “el estudio sobre marea roja es un proyecto Fondef en el que nos asociamos a la Universidad de Los Lagos, estamos evaluando como podemos disminuir la toxina del recurso loco, a través del manejo de su alimentación con aporte de una dieta no contaminada”.

En el caso del plan de gestión para zonas semilleras de mejillón chileno, se trata de un proyecto con financiamiento de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) en su línea de Bienes Públicos para la Competitividad. “Partimos en 2008 en el estuario de Reloncaví monitoreando la cantidad de larvas presentes en el agua, con el objetivo de optimizar la instalación de colectores”, a través de un proyecto Fondef-HUAM, que sirvió de base para el planteamiento y ejecución del actual proyecto Corfo.

En tanto, la investigación en torno a la fijación remota es un proyecto financiado por el Fondo Nacional para la Innovación y la Competitividad Regional (FIC-R). Este se inicia con la producción de larvas de mejillón en ambiente controlado (hatchery). “Apuntamos a producir semilla controladamente a partir de la parte microcóspica del ciclo de vida del chorito, posteriormente el proceso de fijación lo trasladamos a las concesiones de los pescadores artesanales”, detalló Viviana Videla.

Las potencialidades de la investigación “son grandes, podemos pensar en aumentar la tasa de crecimiento, adelantar el proceso, los animales podrán tener mejores rendimientos”.

Proyecto Explora

Fundación Chinquihue en conjunto con el Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad Arturo Prat, sede Puerto Montt, desarrolló el Proyecto Explora en la línea de divulgación científica, “Aprendiendo a desarrollar una Mitilicultura Sustentable en el Estuario de Reloncaví”, cuyo objetivo fue generar en los niños del estuario de Reloncaví, conciencia para el desarrollo de una acuicultura de pequeña escala sostenible, en torno a las actividades de captación de semillas de mejillón, mediante la divulgación de buenas prácticas productivas y el conocimiento de su entorno.

Participaron alumnos de las escuelas Rural Río Puelo de Puelo, John Kennedy de Sotomó y Fronteriza Juan Soler Manfredini de Cochamó. Contó como instituciones asociadas a la Municipalidad de Cochamó y la Federación de Pescadores Artesanales del Estuario de Reloncaví, ya que la mayoría de los niños y jóvenes que asisten a las escuelas mencionadas, tienen familiares en actividades relacionadas con el cultivo de mejillón chileno.

Las principales actividades del proyecto fueron la realización de disecciones para conocer las partes blandas, conchas y aprender a diferenciar el mejillón chileno de otros recursos; realización de desove de mejillón y cultivo de larvas; aprender cómo se cultivan los mejillones; conocer que son las microalgas como alimento del mejillón y aquellas que provocan floraciones de algas tóxicas (FAN), sus diferencias y cómo nos afectan; conocer los factores que afectan al mejillón en su comportamiento y supervivencia, temperatura, oxígeno y salinidad; actividades para realizar una mitilicultura sostenible: recorrer el borde costero identificando elementos contaminantes, y proponer reciclaje de ellos. Aprender prácticas de trabajo segura en el mar (chalecos salvavidas, luces, entre otros).