Trabajadores industriales solicitan apoyo a senadora para proteger el empleo de la pesca de la jibia

Representantes de los trabajadores de los barcos de la pesca industrial y de las plantas de procesamiento pidieron apoyo a la senadora Van Rysselberghe para lograr que se mantengan las actuales condiciones de pesca para asegurar sus puestos laborales.

Como un duro golpe a los trabajadores que dependen de la pesca industrial calificó la senadora Jacqueline Van Rysselberghe el acuerdo al que habría llegado el Ministerio de Economía y el sector artesanal para limitar la captura de la jibia.

Tras una reunión realizada en el Congreso, entre las autoridades encabezadas por el ministro de Economía, Luis Céspedes;  el subsecretario de Pesca, Raúl Súnico; y dirigentes gremiales, se estableció que en un plazo de 45 días se debe lograr una fórmula que revierta la denominada “carrera olímpica” en la captura del calamar gigante o jibia.  Además, el Gobierno habría comprometido decretar el arte de pesca del recurso bajo la modalidad línea de mano, lo que dejaría fuera de plano la pesca para el sector industrial.

Al conocerse la medida,  representantes de trabajadores de los barcos de la pesca industrial y de las plantas de procesamiento, que argumentan que se verán duramente afectados, pidieron apoyo  a la senadora Van Rysselberghe para lograr que se mantengan las actuales condiciones de pesca para asegurar sus puestos laborales.

La senadora Van Rysselberghe, que preside la Comisión de Pesca, expresó que “solicitaremos formalmente, a través de la Comisión de Pesca del Senado, que se haga un estudio para saber cuánta jibia hay. Este no es un pez, es un depredador que se come a otros peces que se explotan en nuestros mares. Por otro lado, pediremos que se busquen los mecanismos administrativos para mantener el fraccionamiento de la jibia con las cuotas que había mientras no exista un estudio al respecto. Con esto, buscamos mantener ambos sectores en armonía”, destacó la parlamentaria.

La senadora añadió que “el año pasado estuvimos en paz. No es razonable que este año armemos una guerra mundial producto de una situación que administrativamente debiera poder solucionarse. El acuerdo alcanzado ayer entre el Gobierno y artesanales, donde se cambia el arte de la pesca para la jibia, dejando fuera a todo el sector industrial -porque sólo los artesanales podrán acceder al recurso- generaría un gran problema para los trabajadores, y no me refiero a los industriales, hablamos de familias que trabajan en la industria pesquera y debemos preocuparnos por cuidar sus puestos de empleo”.

Jaime Acuña, presidente de Agopesi, aclaró que “nos extraña y sorprende el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y los artesanales, porque no fuimos considerados los que andamos embarcados ni la gente de las plantas. Además, esto es algo completamente político; acá no hay un trasfondo técnico.

Recalcó que “no estamos en contra de la pesca de los artesanales ni del porcentaje que se les ha asignado. Sólo pedimos seguir trabajando. Cuando ellos hablan de pescar con línea de mano, para nosotros significa sencillamente parar los barcos y con ello parar las plantas”.

Si esto se lleva a cabo, en 45 días  los  barcos  tendrían que parar completamente, informaron los trabajadores. “No hay ninguna posibilidad de que la pesca industrial hoy día pueda adaptarse a la pesca de línea de mano. Con ello, quedaríamos todos cesantes y también se cerrarían las plantas de la Región del Biobío, ya que éstas no pueden ser abastecidas sólo por artesanales”, dijo Acuña.

La presidenta de la Fesip, Juana Silva, fue enfática y estimó que “queremos dialogar primero con el ministro de Economía y el subsecretario de Pesca, pero si no hay resultados como nosotros necesitamos, estaríamos pensando en una gran movilización, porque no vamos a aguantar más discriminación. Ésta es una discriminación que se hace a los trabajadores embarcados y de las plantas”.

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