Luego que Oceana, a través de su director ejecutivo, Álex Muñoz, sostuviera que las salmonicultoras chilenas «se niegan a revelar la cantidad de antibióticos usados”, Empresas AquaChile aseguró a AQUA que, «al menos en nuestro caso particular, dicha información es falsa». Los descargos de la mayor productora de salmónidos de capitales chilenos se sumaron a los de Cermaq y Marine Harvest que también respondieron a los dichos de la organización de conservación oceánica.

La salmonicultora argumentó que previo al traslado de los peces a las plantas de proceso, toma muestras en todos los centros de cultivo donde se cultivan los salmónidos y verifica el correcto uso de fármacos y la existencia de sustancias y trazas de antibióticos. «La compañía corrobora, a través de muestreos y análisis de laboratorios realizados por entidades independientes y supervisadas por el mismo Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), que los salmones que cosecha y posteriormente comercializa, no contienen residuos de antibióticos», enfatizó Empresas AquaChile.

Recordaron que en 2006 fueron la primera compañía salmonicultora en publicar un reporte de sostenibilidad de acuerdo con los estándares internacionales del Global Reporting Initiative (GRI) y que año a año ha continuado ese esfuerzo publicándolos en su propia página web (www.aquachile.com). «A partir del año 2012, el Reporte de Sustentabilidad de AquaChile expone, con cifras y gráficos, la cantidad de antibióticos que la compañía ha utilizado en el cultivo de sus salmones y truchas», reiteró.

También puso énfasis en que en los últimos 30 años la industria del salmón de Chile se ha desarrollado fundamentalmente como actividad exportadora, alcanzado en 2013 ventas por más de US$3.500 millones en retornos y posicionándose como la segunda mayor actividad exportadora de Chile.

«La industria se ha volcado a exportar salmones y truchas satisfaciendo la demanda de una proteína sana en los principales y más exigentes mercados de destino, entre los cuales se encuentra Japón, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa. Para poder alcanzar dichos volúmenes, la inocuidad alimentaria es una exigencia primordial cuando se producen y comercializan alimentos», ahondó Empresas AquaChile.

En este contexto, puntualizaron que las declaraciones efectuadas por Oceana «denotan un profundo desconocimiento del proceso productivo del salmón; de las medidas de inocuidad que la industria salmonicultora aplica y que la propia autoridad sanitaria exige para poder efectuar cada una de las cosechas de salmónidos en Chile».

Para concluir, Empresas AquaChile subrayó que «lamentablemente, declaraciones como las vertidas dan cuenta del evidente error y daño de imagen que se comete a una industria exportadora que cuenta con exigentes medidas de inocuidad alimentaria; que produce una proteína sana y que además, fomenta el empleo y el desarrollo en la zona sur y más austral de Chile».