(El Pingüino) A causa del cambio climático que se experimenta a nivel mundial, los lobos marinos de la Antártica, cuya especie se denomina lobo fino o Arctophoca Gazella, han sufrido serios problemas en su alimentación. Con el aumento de la temperatura de las aguas, el krill, alimento principal de estos animales, ha disminuido notablemente, lo que provoca que las hembras de esta especie nazcan cada vez más bajas de peso. Ese hecho tiene proyecciones negativas, pues se advierten cambios genéticos en la especie, que en el futuro no les permitirían responder a las variaciones del medio.

Sin embargo, en la otra vereda está el lobo marino común de la Isla Marta, a aproximadamente 37 kilómetros de Punta Arenas. Allí el panorama es totalmente diferente. El Otaria Flavescens, como se denomina científicamente a esta especie, ha experimentado un aumento de aproximadamente diez veces su población en las últimas temporadas. Esto ha llamado profundamente la atención de investigadores del Instituto Antártico Chileno, por lo que se ha iniciado un estudio del fenómeno por parte de la bióloga marina Gabriela Garrido y el investigador Anelio Aguayo.