(La Nación) La organización internacional de conservación marina Oceana valoró la decisión de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) de vedar las operaciones de las flotas arrastreras de crustáceos durante el mes de septiembre en las regiones de Valparaíso, Bernardo O’Higgins y El Maule de Chile. A través de esta medida se busca proteger la merluza común que se captura como fauna acompañante de esta pesquería.

“Esta medida beneficiará la recuperación de la merluza común, que es un recurso muy importante para la pesca artesanal. Esperamos que pronto sea complementada con un plan integral para la recuperación de esta especie”, señaló al respecto el director ejecutivo de Oceana, Alex Muñoz.

La veda decretada por la Subpesca coincidirá por primera vez con la veda biológica de la merluza común. Esta medida ayudará a la recuperación de esta especie debido a que en este periodo se produce su mayor actividad reproductiva.

Cabe recordar que la pesquería de la merluza común descendió un 70% entre el año 2001 y 2013, mientras que alrededor del 90% de los peces de esta especie capturados en 2012 correspondió a ejemplares juveniles, es decir, a merluzas que no han alcanzado su madurez reproductiva.

A juicio de Oceana, un plan integral de recuperación de la merluza común debiera contener, además, fijación de una talla mínima de captura, cuotas globales determinadas en base a estudios científicos y un combate a la pesca ilegal.