El sitio electrónico Intrafish publicó una nota donde se informa que las autoridades sanitarias de China detectaron la presencia del virus de la Anemia Infecciosa del Salmón (ISAv) en un lote de salmón noruego, por lo cual suspendieron las importaciones de la empresa salmonicultora en cuestión.

Tras el hecho, el país asiático pidió a Noruega documentos que detallen si el producto contaminado proviene de zonas positivas al patógeno. En respuesta, la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria (NFSA, por sus siglas en inglés) confeccionó un reporte para precisar la trazabilidad de los salmónidos de su país y conocer en detalle el origen de los pescados, el cual consta de 38 páginas de información.

En el documento, además de explicar las distintas entidades que participan y avalan el proceso salmonicultor, la directora de Inspecciones del NFSA, Kristina Landsverk, subrayó que ningún pez vivo es exportado a China y que el hecho que el producto fiscalizado sea positivo a ISAv «no constituye riesgo para el consumo humano».