Un importante trabajo ha estado realizando la Universidad de Magallanes (UMAG) –por alrededor de ocho años y con recursos del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef) y Fondo de Investigación Pesquera (FIP)– tendiente a posicionar a la trucha de arroyo (Salvelinus fontinalis) como un producto interesante para la pesca recreativa, logrando importantes avances a la fecha.

Según lo informado por Pablo Gallardo a AQUA, investigador de la UMAG, “la idea del proyecto es tratar de ampliar el abanico de posibilidades que tienen los pescadores deportivos, para que puedan sumar más especies a las tradicionales (trucha marrón y la arcoíris). La fontinalis es más pequeña, de ríos y arroyos más fríos y de una pesca más de altura. Se trata de una especie apetecida, por lo que queremos ampliar los lugares de Magallanes donde se puede capturar”.

Actualmente, la UMAG maneja un stock de reproductores de trucha de arroyo y está realizando la caracterización genética para continuar con su producción. “La idea es trabajar después con otras especies, como la trucha marrón, con el fin de fomentar esta actividad en la Región de Magallanes”, detalló el académico.

De igual manera, comentó que si bien no se ha planificado realizar un repoblamiento, “está dentro de las posibilidades, como una herramienta más de fomento y sustentación de la pesca recreativa en Magallanes”.