(www.atlantico.net) En la Ría de Vigo están todos clausurados y en el conjunto de Galicia (España) el pasado lunes solo estaban abiertos siete en Arousa (cuatro en A Pobra, dos en Vilagarcía y otro en Cambados), mientras que en el resto no se puede extraer el molusco debido a la presencia de la toxina lipofílica, dañina para el consumo humano.

El Intecmar realizó muestreos y cerró los polígonos Redondela B y C en la ría viguesa, que se suman a los cierres producidos el fin de semana en Redondela D y E, Cambados A1, A Pobra E y A Pobra D, según cosnta en el registro del Instituto Tecnológico de Control del Medio Marino de Galicia.

La situación es especialmente críticas en algunas zonas, como en la Ría de Pontevedra, donde está prohibida la extracción desde principios de agosto y hay dos polígonos vetados desde finales del mes de marzo.

Este nuevo episodio llega en el peor momento ya que es cuando el bivalvo está en las condiciones más óptimas y cuando la industria conservera está a pleno rendimiento con la adquisición de producto para abastecer los mercados en los próximos meses.

Cuando la marea roja comenzó a aparecer en las rías en el mes de agosto, la industria conservera se vio obligada a paralizar la producción que ahora se ve muy ralentizada así como el empleo.

El sector bateeiro ve muy complicada la situación después de otro episodio vivido en primavera y el de finales del año pasado que fue uno de los más virulentos de los últimos tiempos.

La marea roja es un fenómeno natural que se produce por microalgas presentes en el fitoplancton marino, que forma parte del alimento de los moluscos, y que bajo condiciones ambientales favorables se multiplican.