Este miércoles 24 de septiembre, Oceana Chile reiteró la urgencia de poner límites más estrictos a la presencia de mercurio en pescados de consumo humano, para lo cual solicitó a la ministra de Salud, Helia Molina, modificar la norma chilena que actualmente establece el límite de mercurio en 1,5 mg/kg en peces de gran tamaño. Las normas internacionales sobre la materia recomiendan un máximo de 1 mg/kg.

“El mercurio es un contaminante muy tóxico que puede afectar la salud, especialmente de las mujeres, niños y fetos. Es urgente que el Ministerio de Salud adapte la norma chilena a los estándares internacionalmente aceptados para limitar la presencia de mercurio en los pescados que se venden al público”, puntualizó el director ejecutivo de Oceana, Álex Muñoz.

La organización pidió específicamente que se reforme el Reglamento Sanitario de los Alimentos, según el cual la concentración máxima de mercurio en peces grandes como el atún, el tiburón y la albacora puede ser de 1,5 mg/kg. Esta cifra, de acuerdo con lo subrayado por Oceana en un comunicado de prensa, sobrepasa en un 50% la exigencia establecida a nivel internacional por el Codex Alimentarius de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), que fija un máximo de 1 mg/kg.