(Europa Press) La comisaria de Pesca de la Unión Europea (UE), Maria Damanaki, ofreció este lunes 13 de octubre a los Estados miembros aplazar hasta el año próximo el 30% de sus posibilidades de pesca, mejorando así la «flexibilidad» del 10% que ya permiten las reglas comunitarias, con el objetivo de minimizar las pérdidas de la flota afectada por el veto ruso.

La decisión final compete a los gobiernos nacionales y por ello Damanaki pidió a los ministros de Pesca de la UE, con los que se reúne este lunes y martes en Luxemburgo, «urgencia» para abordar la situación. «La temporada de pesca (según el reparto de cuotas) llega a su fin y necesitamos certezas con urgencia», dijo la comisaria días antes del encuentro con los Veintiocho.

Antes de plantear este aumento, los servicios de la Comisión han consultado con los científicos la viabilidad de la medida y creen que la transferencia de cuota en general tiene «un ligero efecto positivo» para la sostenibilidad de los recursos, según afirma Bruselas.

Damanaki ya recordó en septiembre a los gobiernos nacionales que tenían a su disposición la posibilidad de transferir de un año al otro el 10% de su cuota pesquera, pero ha apostado por aumentar este margen en la reunión de ministros de Pesca de la Unión Europea que se celebra este lunes y martes en Luxemburgo.

Además, la comisaria ha reiterado a los ministros la oferta que ya hizo a los Estados miembros para que recurran a los fondos asignados al almacenamiento privado, un instrumento que cuenta con EUR$45 millones en total para el periodo 2014-2020, y que permitiría a la flota apartaflr su producción no perecedera hasta identificar nuevos mercados para su distribución.

En 2013, el valor de las exportaciones pesqueras afectadas ahora por el veto ruso fue de EUR$144 millones, de los que EUR$8 millones corresponden a la actividad de la flota española, que sobre todo comercializa con Rusia pesca congelada.

Almacenaje

En tanto, según lo informado por la agencia EFE, España pidió este lunes a la Comisión Europa (CE) que abra un «procedimiento excepcional» para permitir el almacenamiento del pescado de acuicultura y de otras especies de pesca extractiva, como el marujito, que se han visto afectadas por el veto de Rusia y no están reguladas en la normativa aplicable.

El asunto se trató en un Consejo de Ministros de Pesca de la UE, en el que se habló de los efectos del embargo impuesto por Rusia sobre los productos acuícolas-pesqueros comunitarios, en respuesta a las sanciones de la UE por el papel de Moscú en la crisis ucraniana.

«España está directamente afectada por el embargo ruso», defendió durante su intervención García Tejerina, según explicaron a EFE fuentes próximas a la ministra.

Destacó en particular «las pérdidas económicas ocasionadas a la flota española que exportaba ‘Nototenia coluda’ o marujito a Rusia», una especie que «representa el 80% del volumen total de exportaciones de productos pesqueros de España a Rusia».

Por ello, la ministra solicitó a la CE que «se establezca un procedimiento excepcional que permita el almacenamiento de los productos de acuicultura y de aquellas especies de la pesca extractiva que habitualmente se exportaban a Rusia y no se encuentran en el anexo II del reglamento de mercados».

Según fuentes diplomáticas, la modificación del reglamento de la organización común de los mercados de pesca solo se puede adoptar por decisión conjunta del Consejo (países de la UE) y del Parlamento Europeo, por lo que va a ser «complicado» que salga adelante.

Los productos acuícolas-pesqueros afectados por el veto son ciertas especies de pescado vivo, fresco, congelado, salado, macerado y ahumado, así como los moluscos y crustáceos.

Específicamente, los principales países de la Unión que exportaron a Rusia en 2013 los productos en cuestión fueron Dinamarca, Letonia, Reino Unido, Irlanda, Estonia, España y Francia.