A través del lanzamiento de balizas Argo, los participantes de la Barcelona World Race (España) ‒única regata de a dos tripulantes por barco que da la vuelta al mundo sin escalas y que tiene a un chileno entre los competidores‒ están colaborando a la investigación sobre el cambio climático mediante el uso de boyas con un proceso de recolección de información de diez días, en los que se sumergen hasta 2.000 m para recolectar datos del mar, entre otros elementos como la salinidad y temperatura del océano.

ld Race 2014-15, Argo BeaconEl proyecto científico que la Fundación para la Navegación de Barcelona está desarrollando en conjunto con instituciones como la Comisión Oceánica Intergubernamental de la Unesco, busca aportar con valiosos datos al estudio del cambio climático, aprovechando al mismo tiempo la realización de una de las principales competencias de la vela internacional.

Las balizas Argo arrojadas recientemente por los competidores en el Indico Sur, entre los Cabos Buena Esperanza y las Islas Kerguelen, actúan como verdaderos submarinos, siendo capaces de realizar la misma operación de recolección de datos unas 150 veces, mientras envían su información vía satélite.

Fue precisamente el chileno José Muñoz y su compañero español Guillermo Altadill, los que a bordo del Neutrogena lanzaron por primera vez las balizas, lo que se convirtió en un importante hito de la competencia. «Todo lo que sea contribuir al conocimiento del mar y el conocimiento de los océanos y, gracias a este conocimiento, mejorar su calidad es algo perfecto. No nos cuesta nada contribuir y hacer que algún día los océanos tengan una mejor calidad”, explicó la dupla que actualmente marcha en el segundo puesto de la competencia.

En el marco del desarrollo de la Barcelona World Race, y en conjunto con otras instituciones como el Instituto de Ciencias del Mar, y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la organización está desarrollando  programas científicos complementarios, como la medición de la concentración de microplásticos – partículas nocivas que afectan a la flora y fauna marina- gracias a muestras que toman los participantes por medio de probetas; y el proyecto “Citclops”, que determina la calidad de la superficie, a través de la medición óptica del agua en zonas poco exploradas.

Barcelona World Race La Barcelona World Race es conocida como una de las competencias más extremas de la vela mundial, ya que  consta de un recorrido de 23.000 millas náuticas,  en alrededor de 90 días sin escalas ni interrupciones. Los participantes ya se encuentran navegando en un riesgoso escenario, que involucra doce zonas climáticas y tres océanos, con períodos de sueño de dos a cuatro horas, y todo esto en una cabina de no más de 10 m².

La salida de la competencia tuvo lugar el pasado 31 de diciembre en Barcelona, y la llegada de los primeros está prevista para finales de marzo en la misma ciudad. Una de las etapas más peligrosas de la competencia es el paso por el Cabo de Hornos, por lo que la organización tiene un acuerdo con la Armada de Chile para que esta institución brinde protección a los navegantes durante su paso por aguas chilenas.

Para más información sobre la competencia, ingresar a www.barcelonaworldrace.org; o contactar a, Javier Ureta al E-mail: jureta@inforpress.com