(Diario Atlántico) No hay mejillón gallego. Todas las bateas que se ubican en Galicia, España, están cerradas a causa de la marea roja, después de que en los últimos días se clausurara el último polígono que quedaba abierto, el de Vilagarcía A. Y las previsiones, a priori, no son buenas para esta semana por los vientos del sur que favorecen la expansión de la toxina.

“Lo bueno sería que hubiese renovación del agua en las rías porque eso implica que sale la marea roja y el mejillón puede filtrar agua sin esas microalgas, por lo que se autodepuraría más o menos rápido”, explicó Ángeles Longa, responsable de Investigación y Desarrollo (I+D) del Consejo Regulador del Mejillón de Galicia, en declaraciones a Europa Press.

La prohibición de extraer mejillón coincide, además, con un momento clave, ya que buena parte del producto ya había alcanzado el tamaño óptimo para su comercialización y, por tanto, se podría estar explotando. “El mejillón que hay está bastante gordo porque se espera en una semana el desove. Si hay que esperar, se producirán cambios en el ciclo del agua, el mejillón desova y ya no se podrá comercializar porque será de vianda muy pequeña”, precisó Longa.

El cierre preocupa al sector por la proximidad del periodo estival que es cuando la industria se posiciona en la producción. No obstante, confían en que este episodio repunte y que no se de en el segundo semestre del año porque lastraría la campaña.

El periodo para extraer semilla de mejillón (la mejilla) de los bancos naturales, que se sitúan en las zonas externas de las rías, llega hasta abril, pero visto que la situación de mareas rojas y cierres se ha prolongado, la Consejería del Mar autorizó la extracción durante el mes de mayo puesto que para que un productor pueda colocar en las cuerdas mejillón pequeño tiene que tener espacio en la batea (hay unas 500 cuerdas por batea), lo que ahora no ocurre. Así, esta es época en la que los productores encuerdan semilla, pero como se llevan tres años acumulando cierres parte de la producción aún queda en stock en las bateas ocupando cuerdas.

Mejillón de Galicia sostiene que aún es pronto para hacer estimaciones de pérdidas y formuló un llamado a que el consumidor esté “tranquilo” dado que el mejillón que llegue al mercado solo puede efectuarlo si es apto para el consumo y “con plenas garantías”.

El cierre de los polígonos por este fenómeno natural afecta a toda la cadena más allá de los productores, que son unos 2.400 según datos del Consejo Regulador.