(Diario Financiero) Diversificar el portafolio de mercados, minimizar los riesgos y conquistar un destino de bajo consumo, pero que cada día va creciendo más. Estas son algunas de las razones de por qué los salmonicultores chilenos están poniendo sus ojos en China.

Si bien la industria local tiene diversificados los destinos de sus envíos, a más de 65 mercados, solo tres países -Estados Unidos, Japón y Brasil- explican el 68,2% de las exportaciones.

Es ahí donde China entra a jugar un papel atractivo. No solo por los más de 1.000 millones de habitantes que posee, sino porque el gigante asiático tiene un muy bajo consumo de salmón. Por lo tanto, las expectativas de crecimiento son altísimas.

Durante 2014 se realizaron envíos por US$147 millones a ese país, lo que significó un aumento de 4,18% respecto del año anterior, pero representa solo el 3,37% del total de envíos del sector.

En la industria dicen que, al menos, quieren duplicar esa cifra en un plazo de cinco años o incluso antes.

Diversificación

Un ejemplo del trabajo que se está llevando a cabo en tierras chinas es la alianza de Blumar, Camanchaca, Yadrán y Australis, que dio como resultado la comercializadora New World Currents, para potenciar sus exportaciones a China.

“La comercializadora ya tiene entre el 26% y 28% de participación de mercado en ese país”, explicó Ricardo García, gerente general de Camanchaca. Y seguirán apostando, pues están apuntando a tener tres oficinas más en ese país, donde actualmente tienen una.

“Lo que estamos viendo es que, por ejemplo, la demanda en Francia -que consume bastante- no va a crecer mucho más. Japón tiene un alto consumo: 60 kilos de productos del mar per cápita, esa cifra no se va a disparar, entonces los grandes crecimientos van a venir de países como China. Si ellos aumentan solo un poco el consumo del salmón, ese mercado explota”, pronostica García.

Hasta el momento, lo que se ve es que las posibilidades de los salmonicultores locales por seguir ganando participación es posible.

China está mostrando “un importante cambio en sus hábitos alimenticios, con una demanda cada vez mayor por productos saludables y nutritivos como el salmón. Es un mercado muy atrayente para las exportaciones chilenas”, adujo Felipe Manterola, gerente general de SalmonChile, quien agregó que el esfuerzo de la industria por conquistar este mercado podría replicar lo que hace unos años sucedió con Rusia, cuando se apostó por abrir ese país y hoy es el cuarto mercado de destino del salmón nacional.

“Las empresas miran muy atentas el desarrollo de esta oportunidad, e inclusive algunas de ellas están especializando sus esfuerzos para ingresar en este país”, subrayó, añadiendo que los envíos de la industria del salmón se concentran en pocos mercados. Es más, “dos tercios de nuestros productos se exportan a dos grandes mercados: América y Asia. Por lo tanto, diversificar los destinos es una tarea importante”, sostuvo el gerente general del gremio salmonicultor.

Mercado al alza

China importa más de 27.000 toneladas de salmón fresco al año. De esta cifra, cerca de 9.000 toneladas provienen de Noruega y las Islas Faroe.

El salmón chileno se ubica bastante atrás, con 3.300 toneladas. Es decir, el 11% del total importado por China. En tanto, en el segmento de salmón Atlántico, China compra cerca de 14.000 toneladas al año, de las que Chile aporta el 78%, con 11.000 toneladas.

La profundización de este mercado también le permitiría a Chile reducir riesgos, específicamente los ligados a importadores que han anunciado que dejarán de comprar salmón chileno como los norteamericanos Costco, que informó que reduciría a solo 25% sus compras de salmón Atlántico fresco de Chile y Lusamerica Fish, el distribuidor y proveedor de productos del mar para el retail y food service de la costa oeste de Estados Unidos, que decidió detener las compras de salmónidos desde Chile.