En la zona norte de la Región de la Región de Los Lagos, específicamente en la Agrupación de Concesiones de Salmonídeos (“Barrio”) 9A, ubicado en las proximidades de la isla Quinchao (Chiloé, Región de Los Lagos), durante los últimos días se detectó la presencia de la rafidoficea Chattonella sp., condición que ha generado conductas irregulares y disminución en las tasas de alimentación de los salmones de cultivo.

Lo anterior responde a una Floración de Algas Nocivas (FANs) o también conocida como bloom de algas, que pueden producir daño mecánico o físico a otros organismos, como el bloqueo de las branquias epiteliales en los peces y la consecuente asfixia.

Desde el Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), puntualizaron a AQUA que aún no se ha realizado un análisis en detalle de las pérdidas asociadas a este evento, dado que las empresas han estado preocupadas de la implementación de medidas de contingencia y mitigación para disminuir los efectos negativos. “Por lo tanto, sería irresponsable hablar de números por ahora”, subrayó el “brazo técnico” de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile (SalmonChile), añadiendo que por ahora las gestiones a realizar como Intesal “están enfocadas en la generación de información oportuna para una adecuada toma de decisiones por parte de los productores”.

En tanto, fuentes al interior de la industria consultadas por este medio de prensa confirmaron que las primeras mortalidades comenzaron a registrarse a mediados de semana, y por ahora no habrían signos de bloom de algas en la zona sur de Los Lagos ni en las regiones de Aysén y Magallanes que pudieran estar impactando la salmonicultura. Sobre la región más austral, el gerente de Farming de Salmones Magallanes, Óscar Garay, detalló que “hasta el minuto no hemos tenido ningún atisbo de presencia de algas en la zona, más allá de lo normal. Pero estamos monitoreando permanentemente”.

Consumo humano

El gerente de Mariscope Ingeniería SpA, Christian Haag, precisó que la situación actual con respecto al clima es compleja por la “extraordinaria fuerza” que tiene El Niño este año. “El retraso en la primavera con vientos y mal clima hasta la época de verano hizo que las posibles floraciones de primavera no ocurrieran. Con la columna de agua mezclada y con muchos nutrientes entramos a una situación de calma y muy soleada que hizo y hace posible floraciones de algas de escala interesante”, explicó el representante de la compañía de origen alemán.

Mapa satelital de la concentración de microalgas

Por su parte, la directora ejecutiva de Mariscope, Dra. Cristina Rodríguez, en base a una imagen de la temperatura superficial del mar en el seno de Reloncavi y el golfo de Ancud (zona norte de la Región de Los Lagos), complementó que es relevante destacar que los tonos verdes indican valores de temperatura de hasta 20°C, “por lo que es importante que las autoridades tengan en cuenta esta situación que puede facilitar el desarrollo de brotes bacterianos, adicionalmente a las Floraciones Algales Nocivas”. Estos pudieran ser el Vibrio parahemolítico y otros agentes potencialmente dañinos, cuyo crecimiento se ve favorecido por altas temperaturas.

Mapa satelital de la SST

En este sentido, la Dra. Rodríguez recordó que según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por su sigla en inglés), temperaturas mayores de 16°C permiten el crecimiento de patógenos elevando el nivel de riesgo en consumo de productos del mar.

Toxicidad

La rafidoficea del género Chattonella es conocida por su ictiotoxicidad. Esta especie puede formar densas floraciones principalmente durante el verano, describiéndose un óptimo de crecimiento por sobre los 15°C, aunque se han documentado pequeños brotes de esta microalga en bajas temperaturas (1-5°C). Las condiciones oceanográficas que favorecen el crecimiento de esta especie se describen como: mar calma, columna de agua estratificada y baja turbulencia (Hallegraeff et al., 2003).

El mecanismo de mortalidad en los peces está descrito como daño a nivel de branquias ya sea por obstrucción por exceso de secreción de mucus y/ por acción de sustancias hemolíticas (Shimada et. al. 1983, Chang et. al. 1990).