(La Discusión) «Para cuidar y proteger nuestro mar, parte proceso de participación ciudadana. Invitados para informarse y entregar antecedentes para asegurar el cuidado de nuestro mar», escribió el alcalde de Cobquecura, Osvaldo Caro, en su Facebook el pasado lunes, confirmando una noticia que era esperada en la comuna: la apertura de un proceso de participación ciudadana en el contexto de la tramitación ambiental de una serie de proyectos acuícolas que la empresa Pelícano -ligada a la familia Stengel, socia de pesquera Camanchaca- quiere instalar en la zona.

[La lucha de Cobquecura para evitar los proyectos salmonicultores de la familia Stengel]

En principio se pensó que no existiría tal posibilidad, tomando en cuenta que la firma, que busca cultivar salmones, cojinovas del norte, algas y mejillones en el mar de Ñuble, solo presentó declaraciones de impacto ambiental (DIA) para cada uno de sus proyectos, y no un estudio de impacto ambiental (EIA). No obstante, tras solicitud de la agrupación Todos Somos Cobquecura, canalizada a través del municipio, el director del Servicio de Evaluación Ambiental de la Región del Biobío, Nemesio Rivas, confirmó que se abrió un proceso de participación ciudadana para seis proyectos de centro de cultivo, en Punta Santa Rita sector 1, Punta Santa Rita sector 2, Punta Monte Zorro, Punta Achira, Noroeste río Colmuyao y oeste Punta Mela.

«Dentro de este proceso, según lo establece la Ley 20.417, en su artículo 26, el SEA debe establecer los mecanismos que aseguren la participación informada de la comunidad en los procesos de calificación de los EIA y DIA, cuando corresponda. En este marco, el objetivo es abrir un proceso de difusión e información del proyecto a las comunidades, para que esta pueda imponerse de los contenidos de cada una de estas DIA y conocer los alcances de cada uno de los proyectos», explicó el oficio enviado por el Servicio de Evaluación Ambiental al municipio cobquecurano, fijando la primera reunión para este viernes 29 de enero.

En el municipio se reunirá personal de la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Medio Ambiente y la encargada de participación ciudadana del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), Andrea Santelices, junto a las autoridades locales y el movimiento Todos Somos Cobquecura. La idea es definir las fechas y lugares donde se convocarán a los vecinos para explicarle los aspectos relevantes de los proyectos que se han presentados en el SEA. «En un plazo de 20 días debemos reunirnos con los vecinos para explicarles los proyectos, ya que después habrán charlas en los sectores de Buchupureo, Cobquecura y Colmuyao, donde podrán escuchar sus inquietudes y opiniones sobre el tema. Después habrá un proceso de revisión, donde las instituciones deberán pronunciarse sobre la factibilidad de la instalación de acuícolas en la comuna, a través de estudios. Es un tema largo, que podría extenderse por todo 2016», precisó el director de Desarrollo Comunitario, Miguel Ángel Leal.

«Nos interesa informar a la comunidad para que se sepa de qué se trata el proyecto y que el pueblo pueda manifestarse (…) Creemos que esto va generar un daño ambiental a toda la fauna marítima, y por otra parte, no va a ser beneficioso para los vecinos, creemos que el proyecto no va dar mayor empleabilidad en la zona», opinó el profesional.

El municipio, a solicitud de la agrupación Todos Somos Cobquecura, intentó aplazar las fechas de la etapa de participación ciudadana, sin éxito. «Se intentó aplazar el tema para tener una mayor convocatoria, ya que esta época es difícil reunir a todas los organismos comunitarios. Los vecinos están enfocados en las cosechas y faenas forestales, pero el SEA no aceptó, ya que argumentó que debía cumplir con algunos plazos legales», ahondó Leal.

«Proceso por cumplir»

Los integrantes del movimiento Todos Somos Cobquecura consideran que los plazos acordados por el SEA para desarrollar el proceso, durante el mes de febrero, no son oportunos y atentan con el objetivo de la participación ciudadana, impedir la ejecución de los proyectos debido al eventual daño ambiental que provocarían al fondo marino.

«Más que una participación, el proceso será para cumplir, ya que nos dejaron sin libertad de prepararnos como dueños de casa, ellos impusieron su agenda y las condiciones. Nosotros esperamos que tengamos buena asistencia y que la gente no nos falle, ya que están enfocados en las fiestas de verano. Sacar a la gente que recauda ingresos para el resto del año es complejo. El 70% de la población es rural, los agricultores están enfocados en sus siembras. Pedimos que ojalá se postergara para que fuera una participación real y fidedigna», comentó Eduardo Pedreros, biólogo marino y miembro del movimiento.

«Quisimos aplazar el proceso a marzo y abril, para que asista más gente. La ciudadanía está en la organización de las fiestas de verano y tampoco el municipio tienen recursos suficientes para la logística necesaria. Las juntas de vecinos tampoco trabajan en estos meses, comienzan en marzo con las actividades», lamentó Cristóbal Bustos, representante de Todos Somos Cobquecura.

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