Autoridades universitarias y regionales asistieron a la ceremonia oficial de lanzamiento del proyecto FIC-2014 “Prospección de compuestos bioactivos de interés comercial en algas de cultivo (Macrocystispyrifera) en la Región de Los Lagos”, realizada en dependencias del centro de investigación i-mar de la Universidad de Los Lagos en Puerto Montt (Región de Los Lagos).

El proyecto se adjudicó recursos del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Los Lagos, por un total de $109.695.087. Será ejecutado en un plazo de 18 meses por un equipo de investigadores del Centro i-mar integrado por el doctor Alejandro Buschmann, la doctora Carolina Camus y la académica Paola Ballerino, directora de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Universidad de Los Lagos (ULagos).

“El proyecto está a cargo de un equipo de investigadores especialistas en algas, el cual es un tema muy consolidado en nuestro Centro i-mar. Adicionalmente, esta iniciativa nos vincula con la sociedad, hace de la ciencia algo pertinente para el desarrollo social, porque se involucra con el mundo productivo”, enfatizó Daniel Varela, director del i-mar, en representación de la ULagos.

Paola Ballerino, por su parte, dijo que uno de los aspectos más destacables es la propuesta de manejo sustentable del recurso alga. Asimismo, la transferencia de tecnologías de cultivo de Macrocystisa los pescadores artesanales, que les permitirá dar un valor agregado a un producto que hoy en día solo se obtiene a partir de la extracción arbitraria de praderas naturales, lo cual atenta contra su precio de venta y por ende contra sus ingresos familiares.

“El proyecto representa además, la oportunidad de realizar un estudio más acabado de los compuestos bioactivos que pueden extraerse de esta alga, que crece en gran abundancia en nuestro país, pero que a través de un cultivo controlado pueden potenciarse hacia una extracción más eficiente y dirigida”, explicó la directora de Innovación y Transferencia Tecnológica.

Recurso económico

“Las algas no son importantes desde el punto de vista de la acuicultura, se extraen pero no se cultivan”, subrayó el doctor Buschmann. En un contexto país donde el 98% de la venta de algas chilenas proviene de la extracción de bancos naturales y no del cultivo de esta especie, las principales afectadas son las familias de algueros y recolectores, que experimentan importantes fluctuaciones económicas. En consecuencia, este proyecto persigue cambiar la condición de commodity que pesa sobre el recurso y transformarlo en un producto con valor agregado”, complementó Carolina Camus.

¿Cómo se haría esta transformación? La investigadora apuntó a la caracterización del recurso Macrocystis, en cuanto a su contenido de moléculas bioactivas (florontaninos y fucoxantina) de interés alimentario y cosmético, cuyo consumo es sinónimo de salud. “A partir de una metodología para la extracción de los compuestos de interés, queremos desarrollar ingredientes para los mercados alimentario y cosmético. Esta etapa será acompañada de un estudio que nos permita abordar a los actores del mercado a nivel nacional y regional, para vincularlos con los beneficiarios del proyecto”, detalló Camus, precisando que algunos de los beneficiarios y que participan como institución asociada son el Sindicato de Pescadores Artesanales del Estero Compu, ubicado en la zona de Quellón en Chiloé.

“Queremos desarrollar técnicas de cultivo que puedan ser transferidas a los beneficiarios del proyecto. La idea es instalar sistemas de cultivo de algas en sus áreas de manejo, acompañarlos y capacitarlos en el transcurso de este proceso”, cerró la doctora Camus.