De acuerdo con el Registro Nacional de Acuicultura, en la Región de La Araucanía existen 96 pisciculturas de salmónidos, de las cuales 40 se encuentran actualmente operativas. En estas se produce entre el 50%-60% del total de los alevines de la industria en el país; mientras que en el caso de los smolt, durante 2015 se cultivaron 58 millones, lo que corresponde al 30% de la producción de salmón en Chile. Es decir, en el mundo se comen 500 millones de porciones de salmón (250.000 toneladas) que nacieron en La Araucanía.

Tal es la relevancia de dicha región en el contexto de la salmonicultura nacional, es que el Grupo Editorial Editec, en conjunto con la Universidad Católica de Temuco (UCT), decidieron organizar un seminario titulado “Acuicultura en La Araucanía: Desafíos y Tendencias 2016”, el cual se realizó este jueves 14 de abril en el Auditorium Edificio Cincuentenario, campus Juan Pablo II de la UCT, en la ciudad de Temuco.

La instancia, que contó con el auspicio de Skretting, Atlantium, Pentair, Aquatic Solutions e Indura, fue inaugurada por el gerente Zona Sur de Editec, Rodrigo Infante, quien comenzó diciendo que a pesar que los mayores problemas actuales en la industria pasan por la fase de agua de mar y no en la de agua dulce, es en estos momentos, en que existen múltiples desafíos, cuando todo el sector, ya sean actores privados, públicos y la academia, deben más que nunca trabajar juntos y aunar esfuerzos para potenciar la competitividad que ha perdido este rubro”.

Ahondó que es “perentorio y necesario” recuperar el posicionamiento del salmón chileno a nivel internacional y para esto, puntualizó, se debe ser conscientes que se está compitiendo con naciones y sociedades que han progresado por muchos siglos y hoy cultivan el mismo producto y desean vender, al igual que Chile, un sofisticado pescado de amplia y creciente demanda. “Hay muchas oportunidades y nuestro trabajo es identificarlas y hacer todo lo posible para atraparlas en nuestros beneficios”, enfatizó.

Empleos de calidad

Posteriormente, el ing. MBA Alfonso Mardones, quien es académico de la Escuela de Acuicultura de la UCT, entregó datos sobre la realidad Alfonso Mardones (Créditos de foto Editec)regional y la incidencia de la salmonicultura en el territorio. Detalló que La Araucanía mantiene el PIB per cápita más bajo del país desde el año 1990, tiene las menores remuneraciones, los peores indicadores de rendimiento escolar (la escolaridad promedio es la tercera más baja a nivel de regiones) y el 30% de la población está emplazada en sectores rurales.

En ese contexto, precisó que las pisciculturas están principalmente ubicadas en la denominada zona lacustre de la región, siendo la comuna de Villarrica la que acoge la mayor cantidad (11). Se encuentran emplazadas en zonas con poca actividad económica, donde prima la agricultura de subsistencia, por lo que su presencia constituye un real aporte para el desarrollo local y regional. Sin embargo, los piscicultures se han visto enfrentados a la resistencia de actores del turismo y de la pesca recreativa en localidades como Pucón y Villarrica. Lo positivo, eso sí, es que con el correr de los años los sectores han aprendido a convivir porque se dieron cuenta que la salmonicultura bien llevada es una actividad sustentable igual que la de ellos”, comentó el profesor Mardones, añadiendo que el llamado es siempre a seguir avanzando en el diálogo y a mantener una política de puertas abiertas.

De igual manera, informó que la industria salmonicultora en la región aporta actualmente con 1.203 empleos directos y 350 indirectos, los cuales, puntualizó, “destacan por sus positivas condiciones”. Es así que citó un estudio de la psicóloga social Celina Carrasco Oñate de la Dirección del Trabajo que concluyó que “las pisciculturas son las que entregan los empleos de mejor calidad en la región”.

Descargue aquí dicha investigación: Condiciones de trabajo, seguridad y salud en pisciculturas de la Región de La Araucanía

Gestión ambiental

Tras la presentación de Alfonso Mardones, el Dr. Francisco Encina Montoya de la Escuela de Ciencias Ambientales de la Facultad de Recursos Naturales de la UCT se refirió a la identificación de aspectos ambientales críticos en pisciculturas de La Araucanía. En esta línea, subrayó que los temas ambientales ya no solo tienen que ver con los impactos en la naturaleza, sino que también incluye los aspectos sociales y culturales, es decir, la integración entorno-humanidad.

Por eso, explicó, ahora se habla de “conflictos socioambientales” porque las disputas son entre diversos actores, dígase personas naturales, organizaciones, empresas privadas y/o el Estado.

Antes de enumerar los que a su juicio son los principales desafíos socioambientales de la actividad en la región, llamó a tener en cuenta las nuevas complejidades en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) donde se requieren antecedentes técnicos-ambientales del lugar de emplazamiento, modelos, informes técnicos, evaluación de riesgo, monitoreo, entre otros. En definitiva, garantizar de principio a fin que la actividad no produce efectos y que así se mantendrá durante cada ciclo productivo.

Dr. Francisco Encina Montoya (Créditos de foto Editec)Por ello, enfatizó, el llamado es a tener en cuenta los siguientes puntos: “cambios en la institucionalidad ambiental; la existencia de una sociedad informada y participativa, donde por ejemplo las redes sociales aceleran los tiempos de respuesta ante potenciales conflictos. He ahí la necesidad de la transparencia, de la comunicación; mayores exigencias en la tramitación ambiental; manejo de lodos; disponibilidad de agua y caudales ecológicos. Además, en el marco del cambio climático veremos aumento de las precipitaciones durante solo un par de meses y luego sequías; también tener presente normas de emisión; y normas de calidad ambiental / riesgo ecológico; entre otros”, sostuvo el Dr. Encina, quien también es parte Laboratorio de Limnología y Recursos Hídricos de la UCT.

Más específicamente, los piscicultores deberán ser minuciosos en el control de emisiones y calidad de agua (descarga de nutrientes disueltos); descarga de material particulado en cursos de agua; descarga de sustancias químicas; generación de olores molestos en puntos de descarga. Mientras que en aspectos sanitarios, se debe trabajar en la disminución de uso de antibióticos; no olvidar el aumento de Didymosphenia geminata (alga nociva más conocida como didymo) y sus efectos sobre la calidad de agua y el efecto de la plaga sobre las pisciculturas.

Para cerrar su presentación, el Dr. Encima también llamó a tener cuenta “acuerdos nacionales e internacionales, como el de emisiones aprobados en la vigésima primera Conferencia de las Partes (COP 21) que se desarrolló el año pasado en París; eficiencia energética (tecnologías para optimizar los rendimientos con los menores impactos negativos posibles); anticipación a conflictos por usos del agua y de territorio (impacto visual, olores, transporte); entre otros”.

Para seguir conociendo esta radiografía a la industria del salmón en La Araucanía, lea la segunda parte de este artículo que circulará con el newsletter de AQUA del próximo lunes 18 de abril y que contará con los análisis del representante territorial de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), José Tomás Monge, sobre los principales desafíos actuales del sector productor en La Araucanía; el Dr. Patricio Dantagnan de la UCT con los desafíos en Investigación y Desarrollo (I+D) para la nutrición de salmónidos en agua dulce; el Dr. Iván Valdebenito Isler, también de la Universidad Católica de Temuco, con desafíos en I+D para la reproducción de salmónidos en agua dulce; entre otros.

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