(Estrategia) Una nueva regulación para la industria salmonicultora en Chile está obligando al cuestionado sector a asumir que deberá reducir fuertemente la producción, un escenario que podría elevar aún más los precios y a su vez, ser un buen negocio para algunas empresas.

Actualmente, las compañías del sector están divididas, en cuanto a cómo se distribuye la capacidad de carga para producir. Marine Harvest por su parte, quiere que sea en función del número de concesiones, otras firmas que sea dependiendo del comportamiento sanitario y el Gobierno está implementando un esquema en el cual las compañías parten de la capacidad del momento. Subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Súnico (Foto: Intendencia Los Lagos)

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Súnico (en la foto), llevó el tema a piso y dejó en claro su posición, centrada en las mejoras sanitarias y ambientales y no en el número de concesiones.

¿Piensa que la producción salmonicultora debe estabilizarse en 650.000 toneladas para no caer en crisis sanitarias, bajando en 25% el ítem promedio de los últimos cuatro años?

Hemos aprendido que la cantidad de peces en el agua incide en la aparición de crisis sanitarias y de allí que la producción nacional debe tender a la estabilidad, a objeto de evitar los efectos negativos que tiene una industria volátil. Hay que tener claro que no existen números mágicos que aseguren que no se producirán eventos indeseados, sin embargo, los cambios regulatorios que estamos impulsando están diseñados para permitir el crecimiento de manera sostenible por parte de la industria, es decir cuando los indicadores sanitarios y ambientales den cuenta que eso es posible.

¿Qué dice acerca de algunos como Marine Harvest que hablan de que la capacidad máxima es de 400.000 toneladas?

Nos preocupa que el foco de atención se centre solo en la disminución de costos y en mejorar precios por la vía de disminuir la producción y en repartirla por número de concesiones y no en cómo mejoramos el comportamiento de la industria. No compartimos este tipo de planteamiento porque tener más o menos concesiones no es índice de buenas prácticas, ni de buenos resultados y por ello toda medida, incluidas aquellas dirigidas a estabilizar la producción que se adopten en el futuro, deben estar directamente relacionadas con el comportamiento ambiental y sanitario.

Algunos actores salmonicultores indican que Marine Harvest es la que más concesiones tiene y por esto le conviene que la producción se divida por centros. ¿Qué responde a eso?

El rol que la Subsecretaría (de Pesca y Acuicultura, Subpesca) tiene en esto dice relación con velar por el bien común y sustentabilidad de la actividad y no por intereses particulares. Nos parece que centrar la discusión en el número de concesiones es errado ya que esto no es garantía alguna de un buen comportamiento. Nuestro interés como autoridad está centrado en seguir trabajando en la agenda normativa que fue impulsada recientemente por el ministerio (de Economía) y la subsecretaría, cuyo eje central son los indicadores sanitarios y ambientales con la finalidad de garantizar la sustentabilidad de esta industria.

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