(La Tercera) «Las fuertes lluvias de los últimos días han enfermado a los niños», dice Teresa Toledo, en la comuna de Calbuco, Región de Los Lagos. Ella es una de las residentes del sector que, junto a otras 32 familias, decidió tomarse el terreno. Tal como sus vecinos, detalla que no pudo seguir pagando el arriendo, tras el masivo despido de la industria salmonicultora ocurrido en el verano pasado. En esa oportunidad, un bloom de microalgas asfixió a miles de toneladas de salmón, obligando al cierre de varias plantas. Luego, en marzo, la llegada de la marea roja, también en Los Lagos, volvió a afectar las cadenas productivas del pez, por el paro de las carreteras, así como las fuentes de trabajo alternativas.

Por eso, a la toma llamada Texas, hoy se suman, en la misma comuna, otras dos ocupaciones: una en el sector Caicaén (20 familias) y otra en San Rafael (90 familias). «Esto se veía venir, luego del problema que tuvimos con la marea roja y con los despidos en las salmonicultoras», sostuvo el alcalde de Calbuco, Rubén Cárdenas, quien califica como crítica la situación de 140 familias que actualmente viven en campamentos.

«Aquí no hay intereses políticos de ningún tipo, a nosotros nadie nos ha venido a ayudar», subraya la presidenta de la toma Texas, María Fernanda Romero.

A la espera de una solución, en estos campamentos priman las ollas comunes, la recolección de víveres y que los hombres salgan a pescar y a mariscar para surtir el menú diario. Los vecinos del sector los ayudan con agua y les venden luz. También tienen que usar baños químicos y bañar a los niños en casas de familiares. Y en el municipio, se informa que el terreno de la toma Texas ya está destinado a otro comité de vivienda, de los funcionarios municipales. «Prefieren apoyar al otro comité y no nos han ayudado en nada en estos tres meses que llevamos aquí, pero nos vamos a quedar», asegura Alejandro Leiva, quien también vive en el campamento.

El director del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) de la Región de Los Lagos, Hardy Grandjean, afirmó que se está trabajando en el catastro de estas familias a través de comités de vivienda, para verificar si pueden optar a un subsidio. Y aseguró que hace una semana se entregaron departamentos sociales a 56 familias de una toma en Vista Hermosa. «Esto (las tomas) ha visto un incremento no solo por la marea roja y la crisis del salmón. Desde 2013 han ido aumentando, porque la producción industrial asociada a los recursos naturales ha ido bajando o desplazándose más al sur. Este año, más que formarse nuevas tomas, se han agrandado», precisó.

El intendente de Los Lagos, Leonardo de la Prida, reconoció que Calbuco tiene un histórico problema habitacional. «Pero no hay mayor cesantía asociada a la marea roja; sí a los despedidos de la industria salmonicultora, que está en un proceso de reversión, porque para septiembre se anunció la contratación del 80% de las personas que fueron despedidas durante el verano».

En tanto, el presidente de la Federación de Trabajadores del Salmón de Quellón, Gustavo Cortez, calcula que «debería haber una absorción de mano de obra de un 60% a 70%, por lo que quedará gente sin volver a las plantas».

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