Nuevas luces acerca de la regulación que se está estableciendo para la salmonicultura chilena se entregaron este martes. Es que en la esperada reunión entre el Gobierno y las empresas, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) planteó alternativas para cambiar el modelo productivo.

En la instancia donde participó el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Súnico; representantes de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile); y de las demás salmonicultoras que no están asociadas al gremio, como la hace poco renunciada Marine Harvest, el jefe de la División de Acuicultura de la Subpesca, Eugenio Zamorano, explicó la posibilidad de operar a densidad máxima pero ahora a nivel de macrozona y no por cada Agrupación de Concesiones de Salmonídeos («barrio»).

Ello implicaría poder elegir entre varias concesiones para producir -un sistema por «barrio» lleva asociada solo una concesión por unidad en promedio-, por lo que los peces podrían distribuirse en un área más grande.

Esa opción es precisamente una por las que ha abogado SalmonChile.

En contacto con AQUA, su presidente, Felipe Sandoval, junto con subrayar que fue «una reunión más bien informativa», reconoce que el Gobierno les presentó una fórmula que «va en la línea del gremio». A lo que añade: «Pero es una más dentro del conjunto de medidas que se deben tomar si queremos tener una industria que se pueda proyectar con tranquilidad por los próximos años».

Argumenta que las medidas que debiesen seguir a esa es «establecer concesiones más grandes, más alejadas y que, por lo tanto, tengan menos efectos sanitarios una sobre otra. Todo esto, sin perder productividad».

Por lo pronto, los productores tendrán hasta el viernes 23 de septiembre para presentar sus observaciones. Y una vez que lo hagan, la autoridad ingresaría a Contraloría el documento definitivo, que se espera entre en vigencia durante el primer trimestre del próximo año.

Marine Harvest

Marine Harvest, por su parte, ha insistido que «las regulaciones deben ser más profundas». Incluso, su gerente general en Chile, Per-Roar Gjerde, criticó las propuestas del Ejecutivo en el Congreso.

El ejecutivo de origen noruego ha reiterado que los «factores clave en las futuras regulaciones» deben ser: decidir una biomasa total sustentable de salmón para todo el país, por ejemplo 400.000 toneladas; dividir esta producción máxima autorizada en las 1.300 concesiones que existen, con 308 toneladas por concesión; separar las unidades de producción de las concesiones y asegurar que una tenga derecho a producir 308 toneladas, donde una unidad productiva puede tener más de una concesión. Esto, asegura Gjerde, reducirá la cantidad de instalaciones y establecerá mayor distancia entre las unidades productivas.

Ante las críticas acerca que ese modelo beneficiaría solo a las empresas con mayor número de concesiones, como ellos que poseen la mayoría en el país, responde que cuando se refieren a un volumen sustentable de 400.000 toneladas de biomasa, lo hace basado en la regulación noruega y es necesario que sea discutido y se pueda ajustar a las condiciones en Chile. «Sin embargo, este número propuesto, de acuerdo con la interpretación chilena y especificado como biomasa anual cosechada de salmón, estaría entre 600.000 y 650.000 toneladas, que es el mismo volumen máximo de producción que han señalado como sustentable tanto autoridades como líderes de la industria. Por lo tanto, no es correcto afirmar que nuestra propuesta generará la pérdida de 15.000 puestos de trabajo», ha sido uno de los planteamientos de Gjerde.

3%

El timonel de Marine Harvest Chile también ha sostenido que «un futuro crecimiento o una futura reducción se deben basar en el rendimiento de acuerdo con los indicadores biológicos. Esto puede ser según el rendimiento en cada sitio y con tope anual del 3%».

SalmonChile, por su parte, recalca la opción de poder subir el límite de crecimiento productivo entre un 5% y 7%, y no un 3% como se propuso en un comienzo. «Si a una empresa le va bien debiera ser bien premiada y se le va mal, más castigada, entonces cuando tú pones máximo tres y los otros disminuyen, en el promedio puede ser menor que tres, entonces ahí ya no estamos hablando de tres. Si el sistema opera bien debiera crecer, obviamente que sin arriesgar los índices sanitarios», argumentó Felipe Sandoval en diálogo con Pulso.

La misma visión comparte Jorge Fernández, gerente de la división de salmones de Camanchaca, quien comentó al citado medio de prensa que «cuando estemos bien con las condiciones sanitarias deberíamos tener una mayor capacidad de crecimiento. Cuando las condiciones sean estables y las tecnologías hayan resuelto los problemas actuales es lógico que tengamos alternativas de poder crecer un poco más», enfatizó.

Y agregó: «Hoy día no hay un modelo para que la industria pueda crecer en un futuro, solamente para mantener los volúmenes actuales».

Sin embargo, el Gobierno subraya que esa decisión ya estaba tomada, y que no se cambiaría el límite de crecimiento; por lo menos por ahora. «Estimamos que crecimientos abruptos de la producción ponen en riesgo la condición sanitaria. En este minuto no hay ninguna opción de ese tipo, puede que en muchos años más cambien las tecnologías, pero en este minuto el límite será el 3%», puntualizó a Pulso el subsecretario de Pesca y Acuicultura en la reunión de ayer.

[Raúl Súnico y regulación: «Las decisiones las toma el Gobierno»]

En tanto, sobre posibles desencuentros entre SalmonChile y Marine Harvest, Felipe Sandoval afirmó a AQUA que se han topado en las distintas reuniones «y siempre se ha mantenido el diálogo y el respeto; porque la idea, en definitiva, es avanzar todos en conjunto», concluyó el líder gremial.

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