En agosto pasado, la Asociación de Talleres de Redes y Servicios Afines de Chile A.G. (Atared) manifestó que el dictamen de la justicia que ordenó al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) publicar el uso de antibióticos por empresa salmonicultora les permitió perfilar, en una primera revisión, la relación del lavado in situ de redes y el uso de ese tipo de fármacos.

“Por lo pronto, a nivel de promedio, los datos establecen que las compañías que hacen uso irrestricto y total del lavado in situ, son quienes usan más antibióticos”, aseguró la Atared. El gremio incluso publicó un gráfico donde se indicaba que las salmonicultoras que lavan sus redes solo en talleres ocupan 2,3 veces menos cantidad de antibióticos; esto es, 370 g/tonelada versus 854 g/tonelada.

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Sin embargo, la información llamó la atención de las empresas que prestan servicios de lavado de redes in situ. Es el caso de Bionortec, cuyo gerente general, Víctor Palma, enfatizó que “no conozco ningún estudio científico que haya encontrado esa relación. Por el contrario, según mi experiencia –desde la década de 1990 que trabajo en la industria salmonicultora– hay una clara relación entre mantener las redes limpias y una buena situación sanitaria de los peces. Esta práctica les ofrece un mejor ambiente, lo que se refleja en el crecimiento y en el rendimiento productivo”, a excepción, comentó, de cuando ocurren fenómenos externos, como bloom de algas que pueden afectar la producción.

El ejecutivo destacó también que el lavado de redes in situ es un procedimiento aprobado y autorizado por el Sernapesca y que se usa masivamente en Chile desde hace alrededor de ocho años. Además, esta técnica se emplea en otros países productores de salmónidos, como Noruega, Canadá y Escocia.

“Las empresas que usan nuestros servicios se preocupan por mantener sus redes siempre limpias, lo que no ocurre cuando usan redes con pintura antifouling. Especialmente en primavera y verano, estas últimas duran muy poco tiempo limpias y la situación ambiental que se genera dentro de las jaulas es cada vez peor”, expuso.

Agregó que “en el caso de nuestros clientes, ellos han mantenido buenas condiciones sanitarias en sus instalaciones, incluso, con menores cargas de cáligus respecto de compañías que no realizan este manejo”. El ejecutivo recalcó que hay compañías que llevan más de cinco años usando el lavado in situ y que “si ello les hubiera ocasionado algún problema o hubiese tenido relación con un mayor uso de antibióticos, no lo seguirían utilizando”.

“Relacionar el uso de antibióticos con el lavado de redes in situ nos parece sumamente delicado mientras no existan estudios que avalen dicha información”, enfatizó. Añadió que esta técnica ayuda a la industria a ser más sustentable y que hay que tener claro que “no saca ni agrega ninguna materia orgánica que no haya estado en el medio. Se ocupa la misma agua de mar, a alta presión, para efectuar la limpieza”, concluyó Palma.