(El Mercurio) Hay humo blanco. Tras semanas de espera, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) entregó a las empresas salmonicultoras su propuesta para modificar el reglamento sanitario. Si bien la industria ya conoce la posición del organismo, el tema recién se abordará el jueves de la próxima semana en reunión de la Comisión Nacional de Acuicultura (CNA) en Valparaíso (Región de Valparaíso), en la oficina del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca). Pese a ello, esta entidad es netamente consultiva y solo puede opinar y evaluar -pero no decidir- sobre el planteamiento.

El jefe de la división de Acuicultura de la Subpesca, Eugenio Zamorano, explica que el propósito de los cambios ideados por el Ejecutivo es «mejorar la sustentabilidad. Esto tiene un efecto sanitario y ambiental detrás. En la medida en que en el centro de cultivo haya menos peces y estén más distanciados, se logra un mejor desempeño sanitario y ambiental, menos estrés, menos enfermedades, menos uso de antibióticos y menos baños contra cáligus».

Agrega que esto también lleva aparejado un impacto económico importante para las compañías. «Como permite concentrar la producción a mayor densidad, hay un incentivo económico importante. Pueden concentrar producción, y eso las hace más rentables y competitivas».

Los cambios

Según el informe técnico de la propuesta elaborada por Subpesca, al que tuvo acceso El Mercurio, una de las modificaciones más significativas que propone el Ejecutivo es la posibilidad de tener un cálculo semestral de la densidad de cultivo de peces en función de un grupo de «barrios» (Agrupaciones de Concesiones de Salmónidos) que inicien su descanso sanitario. Actualmente, existe un modelo basado en un cálculo de densidades de cultivo de salmones «barrio» a «barrio».

Inicialmente, la propuesta era contabilizar los semestres en formato calendario; es decir, de enero a junio, y de julio a diciembre. Sin embargo, la autoridad acogió una propuesta alternativa de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), y los semestres se contabilizarán desde octubre a marzo, y desde abril a septiembre.

De acuerdo con Zamorano, eso ayuda a que «las compañías tomen una mejor decisión, porque a fin de año la preocupación son el presupuesto y las proyecciones, y además se balancea de mejor forma la cantidad de ‘barrios’ que hay por cada semestre».

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