(Pulso) A fines de agosto de este año, las reglas del juego cambiaron para la industria salmonicultora. Se publicó en el Diario Oficial una nueva modificación al Reglamento Sanitario, la que establece que las empresas podrán poner en descanso sus concesiones solo por un periodo productivo, los que duran aproximadamente dos años.

El cambio es radical para aquellas salmonicultoras que hasta hace unos meses tenían la posibilidad de dejar indeterminadamente en descanso voluntario sus concesiones bajo la modalidad del Plan de Manejo Sanitario (PMS), sin correr el riesgo de que estas caducarán por falta de operación.

Entre los abogados del sector existen dos opiniones respecto del nuevo inciso 7° del artículo 58 I. Por una parte, podría implicar que solamente se puede hacer un plan de manejo por una vez en la vida por cada concesión, para luego entrar en caducidad; mientras que una segunda interpretación -la optimista, aseguran en la industria-, es que simplemente es una ratificación de lo que existía, es decir, que se pueden realizar acuerdos para un período productivo y no para más.

La incertidumbre respecto de la redacción es tal, que hoy los abogados de las firmas del rubro se reunirán para acordar cuál es la lectura correcta del nuevo artículo, para luego conversarlo con la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) y buscar una solución.

Según los registros de IndexSalmon, se calcula que desde octubre de 2011 a septiembre de 2016, existen 903 concesiones para el cultivo de salmónidos que han sido objeto al menos de un descanso voluntario bajo PMS, de un total de 1.331, en las regiones de Los Lagos, de Aysén y de Magallanes y la Antártica Chilena.

«Las empresas que han concentrado más del 55% del total de concesiones sometidas a descanso voluntario bajo la modalidad de PMS por ACS («barrio») son Marine Harvest (18,2%), AquaChile (11,3%), Mitsubishi (9,9%), Multifoods (8,3%), Australis (6,6%) y Camanchaca (5,2%)», asegura el gerente general de IndexSalmon, Reinaldo Vidal.

La Región de Aysén es la que concentra el mayor número de centros de cultivos adheridos a un PMS (58%), esto fundamentalmente porque es la zona que concentra el mayor número de concesiones (720). Tras ella le sigue la Región de Los Lagos concentrando un 37% del total de los centros y por último Magallanes con un 5%.

Según los cálculos de IndexSalmon, no todas las concesiones que optaron por un descanso voluntario (903) serán objetos de caducidad, sino que solo aquellas que han generado un mayor número de repeticiones en razón a los periodos productivos que han sido sometidas.

Esto a menos que partan operando de aquí a cuatro años. «Ello considerando el sometimiento a un último PMS, sumado a los dos años que es posible mantener un centro sin operación conforme a la norma, sumado a otros tiempos que excepcionalmente se pueden sumar en la medida que un centro de cultivo goce de historia productiva, como también el titular pueda asumir un costo sobre centros que no desea perder bajo la modalidad alternada de dos años Ley y Reglamento mínimo de operación, en donde esta ultima combinación le podría permitir evitar una caducidad, pero a un alto costo, así los escenarios resultan ser variados, en donde la caducidad vuelve a estar latente en conformidad a estas modificaciones», explicó Reinaldo Vidal.

A su juicio, «la caducidad amplía la entrada de nuevos actores y de capitales frescos, eliminando las barreras que ya existían y bajo una mirada sanitaria y ambiental, lo que podría descomprimir las zonas saturadas para un mejor manejo».

Desde la otra vereda, la resolución no ha dejado conforme a la industria salmonicultora. «Si los titulares pudieran relocalizar y fusionar sus concesiones podría haber menos concesiones, más grandes y más distanciadas, y de esta forma sin riesgo de caducidad y con operaciones alternadas», sostiene el gerente general de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), Felipe Manterola.

Cuando fue presentada la modificación, la industria expuso sus argumentos. Sin embargo, «actualmente no hay otra opción que cumplir en el momento dado. Será un proceso complejo, porque incluso va en contra de los objetivos de la nueva normativa que es incentivar un menor uso de concesiones y así concentrar la producción, en cambio de esta manera está otorgando un incentivo de carácter obligatorio a usarlas todas y en consecuencia se producirá más caro y con mayor riesgo sanitario», añade Manterola.

Por su parte, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Súnico, aseguró que el objetivo de la modificación es «exclusivamente de carácter sanitario y por lo tanto su finalidad es el mejor desempeño de cada centro de cultivo o de una agrupación de concesiones, desde el punto de vista de la protección y control de las enfermedades de alto riesgo de las especies en cultivo».

En los balances de las salmonicultoras abiertas en Bolsa, las concesiones acuícolas -contabilizadas como activos intangibles- superan los US$120 millones. Sin embargo, estas no representan el total del activos, pues en el ítem solo se consideran las adquiridas a terceros y su costo histórico. Pero las dudas que quedan en la industria y el sistema financiero es si estos cambios en las concesiones podría tener implicancias financieras. Esto, pues las empresas entregaron las concesiones en prenda a los bancos para garantizar las deudas que arrastraban desde la crisis del virus de la Anemia Infecciosa del Salmón (ISAv).

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