Sebastián Piñera y Ollanta Humala, presidentes de Chile y Perú en 2014 (Foto: El Comercio)
Sebastián Piñera y Ollanta Humala, presidentes de Chile y Perú en 2014 (Foto: El Comercio)

Los negocios de Piñera en el mar peruano siendo presidente y durante el juicio de La Haya

El resultado del proceso litigioso es ampliamente conocido: generó un nuevo límite marítimo, en el cual Chile perdió 22.000 km de mar patrimonial, como asimismo un área de pesca fina para empresarios nacionales, y el puerto de Arica quedó sin un frente de acceso directo a alta mar. Perú, en cambio, logró aumentar su mar patrimonial a costa del chileno y, además, una porción de alta mar. Esto favoreció a empresas peruanas, entre estas, Exalmar S.A., de la cual Sebastián Piñera es un importante accionista, a través de su sociedad Bancard, lo que nunca transparentó al país. Hasta el 2015, el actual presidente de Perú (PPK) era director. La inversión no fue parte del fideicomiso ciego.

(Radio Bío-Bío) El fallo de la Corte Internacional de La Haya, que adjudicó más de 50.000 kilómetros cuadrados del mar chileno a Perú el 27 de enero de 2014, no solo benefició las aspiraciones territoriales y económicas peruanas. También podría favorecer a futuro la posición accionaria de una serie de grandes y reconocidos inversionistas chilenos, entre los que se encuentra el ex presidente Sebastián Piñera Echeñique.

Según diversos antecedentes que pudo recopilar Radio Bío-Bío, Piñera ingresó a la propiedad de Exalmar, la sexta mayor pesquera peruana, mientras se desempeñaba como presidente y en medio del juicio que enfrentó a ambos países en la Corte Internacional. Lo hizo poco después de que la pesquera se abriera a Bolsa en Perú a través del Fondo de Inversión Privado (FIP) Mediterráneo, el mismo que realizó en 2009 un forward (contrato de venta futura) de US$5 millones con CB Consultorías y Proyectos, empresa ligada a Manuel Cruzat, y que significó el involucramiento del ex presidente en el caso Penta.

Piñera siguió la ruta de varios otros grandes empresarios locales que acostumbran realizar inversiones en los mismos activos y que habían entrado a la pesquera previamente, cuando esta se abrió a Bolsa el 4 de noviembre de 2010. Ese día ingresó la familia Cueto, controladora de la aerolínea LATAM Airlines; el inversionista Raimundo Valenzuela, conocido por sus participaciones en La Polar y las sociedades cascadas; y las administradoras de inversiones Moneda Asset Management y Consorcio. También ingresó en la apertura a Bolsa Rodrigo Sarquis, dueño de la pesquera Blumar y actual director de Exalmar.

En conjunto, los chilenos se quedaron con el 8,74% de la compañía tras una inversión cercana a los US$70 millones, y todos fueron invitados a la operación por Banchile, aunque los agentes colocadores fueron Citi, Inteligo, Interbank y Santander.

El primer registro público sobre las inversiones de Piñera en Exalmar es del 15 de agosto de 2012, solo cuatro meses antes que se llevaran a cabo las dos jornadas de audiencias públicas entre Chile y Perú en la Corte Internacional de La Haya. Un acta de la junta de accionistas de Exalmar revela que el FIP Mediterráneo tenía el 1,7% de la pesquera a esa fecha. Cuatro años después, Piñera ha seguido aumentado su participación hasta el 9,10%, pero bajo otro vehículo de inversión: Bancard International Investment, una sociedad con domicilio legal en Islas Vírgenes Británicas, el mismo paraíso fiscal que ocupó Laurence Golborne para constituir la sociedad Sunford Managment Corp, la cual no incluyó en su declaración de patrimonio mientras era ministro de Piñera y que significó su caída como candidato presidencial.

Radio Bío-Bío envió un extenso cuestionario a Sebastián Piñera, sin embargo, el ex presidente declinó referirse al tema. En su lugar respondió de manera general Nicolás Noguera, gerente general del Grupo Bancard, un marañoso holding de sociedades privadas mediante el cual controla las inversiones de Piñera en Chile y el extranjero.

Dicho grupo empresarial se ubica en los pisos 16 y 17 de Apoquindo 3000, en el sector oriente de Santiago (Región Metropolitana). En ese mismo edificio, pero en los pisos 18 y 19, se encuentran Fundación Futuro y Fundación Avanza Chile, respectivamente, dos organizaciones desde donde colaboradores del ex presidente afinan propuestas programáticas de lo que podría ser su nueva campaña a La Moneda.

En la declaración que envió Noguera, reconoce que el Grupo Bancard invirtió en Exalmar antes que La Haya fallara en contra de Chile y detalla que el grueso de la compra de acciones se concretó después.

“La mayor parte de la inversión del Grupo Bancard en Exalmar se construyó, de manera gradual, con posterioridad a la fecha en que se conoció el fallo de La Haya”, dice parte de la declaración de Noguera. “Dicho fallo jamás ha sido considerado como un factor de análisis en esta, ni en ninguna otra inversión del grupo”, agrega.

El accionista Piñera y el director PPK

Poco después de que Piñera terminara su mandato como presidente de Chile el 11 de marzo de 2014, y ya con un porcentaje relevante de acciones de Exalmar en sus manos, ingresó al directorio de la pesquera Pedro Pablo Kuczysnki (PPK), actual presidente de Perú. Kuczysnki llegó el 17 de junio de ese año a la mesa de Exalmar, en representación del administrador de activos estadounidense The Rohatyn Group (TRG), el cual había comprado la participación de un fondo de inversión de capital de riesgo ligado a Citigroup que representaba el chileno Cristián Celis, quien aún se mantiene como director de la pesquera.

PPK estuvo hasta el 30 de noviembre de 2015 en la mesa de Exalmar, fecha en la que decidió iniciar de manera oficial su campaña presidencial.

La relación entre Piñera y Kuczysnki es antigua, pero hasta ahora se desconocía un vínculo directo entre sus negocios. Coincidencia o no, los intereses económicos de ambos convivieron en Exalmar durante casi un año y medio. De hecho, cuando TRG decidió vender su paquete accionario de Exalmar tras la salida del directorio de PPK, fue precisamente Bancard International Investment la sociedad que compró esa participación, convirtiéndose en uno de los mayores accionistas individuales de la empresa tras Víctor Matta Curotto, el controlador de la compañía.

Noguera, el gerente general del Grupo Bancard, no respondió si alguna de las sociedades de Piñera tuvo relación directa o indirecta con el nombramiento de Kuczysnki en el directorio de la pesquera peruana. Pero planteó que “la participación del Grupo Bancard en Exalmar es una inversión financiera pasiva”. Según varias fuentes del mercado de valores consultadas para este artículo, una inversión financiera pasiva significa que el titular de dichas acciones se dedica solo a esperar dividendos de la empresa y no participa en la administración, la políticas del directorio, ni en la elección de sus miembros.

Sin embargo, un correo electrónico que Noguera envió a otros inversionistas chilenos de Exalmar el 13 de agosto de 2012, dos días antes que se realizara una junta de accionistas de la pesquera, da cuenta de sus esfuerzos por intervenir en este tipo de decisiones y de una estrategia más bien activa en torno al futuro de la pesquera peruana.

“Este miércoles hay junta de accionistas de Exalmar, adjunto hecho esencial y convocatoria”, dice el correo electrónico de Noguera, al cual tuvo acceso Radio Bío-Bío. “Nosotros estamos en contra del punto 3 y 4 que se someterán a votación”, agrega.

Ambos puntos, precisamente, se referían a la conformación del nuevo directorio de la pesquera. “El punto 3 es la modificación de los estatutos para aumentar el número de directores de 5 a 7. En principio, yo no tendría problemas con esta modificación, pero los tengo dado la forma y el objeto percibido mediante esto (lo podemos conversar por otros medios)”, dice el mail, sin profundizar la objeción planteada.

El punto 4, en tanto, se refería a la incorporación de dos nuevos directores. “Aunque nos convenga esto vs la elección de todo el directorio, me parece muy curioso que solo se elijan dos directores”, dice el correo electrónico de Noguera, en el que además plantea su preocupación sobre un crédito relacionado que el directorio aprobó otorgar al controlador de Exalmar, y la coordinación de un representante para que viajara a la junta de accionistas a Perú, ofrecido por la empresa financiera LarrainVial.

Fideicomiso ciego para Chile… no para el exterior

Casi un año antes que asumiera como presidente, Piñera firmó cuatro fideicomisos ciegos voluntarios en el que se comprometió a entregar unos US$400 millones en administración, aunque no dijo públicamente en qué activos estaba invertido ese dinero. Los encargados de esa gestión fueron Celfin Capital S.A. Corredores de Bolsa (actualmente BTG Pactual Chile), LarrainVial S.A. Corredora de Bolsa, Moneda Corredores de Bolsa Ltda. y Banco BICE.

Tras el fin del mandato de esas cuatro gestoras, Noguera, de Bancard, comunicó que mientras Piñera se desempeñó como presidente entre el 11 de marzo de 2010 y el 11 de marzo de 2014, la rentabilidad obtenida por los fideicomisos fue de -5,5%. Lo que no dijo, sin embargo, fue la rentabilidad de los fideicomisos durante todo el tiempo de administración de esas cuatro gestoras privadas, el cual partió el 24 de abril de 2009, casi un año antes. Tampoco informó en qué activos estaba invertido el dinero.

Como sea, el compromiso voluntario de Piñera no incluía las sociedades del grupo, ni las otras inversiones en el extranjero que, sumadas a las chilenas, totalizan unos US$2.500 millones, de acuerdo con análisis de Forbes.

Con ello, Piñera buscó cerrar los flancos en torno a sus negocios en Chile y, mediante una serie de cesiones de derechos de las sociedades que conforman el Grupo Bancard a su cónyuge, Cecilia Morel; y sus hijos, Cristóbal, Magdalena, Sebastián y Cecilia, trató de desvincularse finalmente de su pasado como inversionista y empresario.

“Don Sebastián Piñera Echeñique no participa en la administración del Grupo Bancard, ni en sus decisiones de inversión, desde abril de 2009”, dice Noguera, en su declaración. Piñera tampoco tendría participación accionaria directa ni indirecta en el FIP Mediterráneo ni en Bancard International Investment, agregan desde el entorno del ex presidente.

Pero una extensa revisión de las sociedades del Grupo Bancard, que incluyó consultas en notarías, Archivo Judicial, Diario Oficial y Dicom, da cuenta del vínculo de propiedad aún existente entre Piñera y algunas de esas sociedades.

En efecto, pues el FIP Mediterráneo es gestionado por Administradora Bancorp S.A., sociedad que fue modificada el 10 de marzo de 2010 ante el notario Raúl Udurraga Laso. En dicha ocasión, se renovaron los poderes de gestión que tenía sobre el fondo de inversión Mediterráneo y se nombró a los amigos, socios y familiares de Piñera a cargo de su administración. Según dice el acta de la sesión extraordinaria de directorio de ese día, José Cox Donoso, Magdalena Piñera Echeñique, Sebastián Piñera Morel, Nicolás Noguera Correa, Ana María Délano Abbott, José Ignacio Bravo Eluchans y Santiago Valdés Gutiérrez, quedaron como administradores de Mediterráneo.

En tanto, la Administradora Bancorp S.A., de la que cuelga el FIP Mediterráneo, es controlada por Inversiones Santa Cecilia S.A. e Inversiones Bancorp Limitada. En esta última sociedad, según registros de Dicom, el ex presidente Sebastián Piñera sí tiene participación accionaria, mientras que en Inversiones Santa Cecilia S.A. participa, según los mismos registros, a través de Bancard Inversiones Limitada.

Varias fuentes del entorno más cercano del ex presidente consultadas para este artículo, pero que no quisieron revelar su nombre, aseguran que Piñera no volvió a retomar la administración de sus negocios y que tras la entrada en vigencia de la Ley Única de Fondos (LUF), el 1 de enero de 2015, el FIP Mediterráneo comenzó a tributar como sociedad anónima. Fue precisamente en esa fecha, aseguran las mismas fuentes, en la que comenzó el traspaso de acciones desde Mediterráneo a Bancard International Investment, la sociedad que está basada en Islas Vírgenes Británicas y que actualmente cuelga de Mediterráneo y tiene el 9,10% de Exalmar.

Un fallo que incrementa el valor de la pesca peruana

Los inversionistas chilenos que entraron a Exalmar ese 4 de noviembre de 2010 en la apertura a Bolsa, lo hicieron a un precio de colocación de 4,75 soles por acción. De ahí en más, los títulos de Exalmar no han hecho más que caer en la Bolsa de Valores de Lima (BVL), situándose actualmente en torno a 1,2 soles por acción. Este medio conversó con varios de ellos y constató la decepción de un negocio que parecía prometer, pero que a la fecha no les ha dado los resultados que esperaban.

“Son varios los factores que podrían haber influido esta caída”, dice Rossana Ortiz Rodríguez, gerente general de Exalmar, en una entrevista que respondió vía correo electrónico. “Los compradores tuvieron un enfoque de largo plazo más que especulativo, lo cual redujo sustancialmente los volúmenes de transacción en la BVL”, explica.

Asimismo, agrega que “el impacto de la situación mundial en la reducción de flujos de capitales hacia países emergentes, la baja liquidez de la BVL y enfoque en empresas del sector minero, así como el desconocimiento del sector pesquero en el país y escenarios de incertidumbre respecto de las cuotas de pesca, principalmente por el impacto del fenómeno de El Niño y regulación pesquera desfavorable durante el último gobierno”, también serían factores que han influido en la caída de la acción de Exalmar.

Como sea, Piñera ingresó después a la pesquera, por lo que no tuvo la pérdida que hoy muestran los primeros inversionistas chilenos que entraron a la compañía. De hecho, un paquete relevante de Exalmar lo compró a inicios de este año, cuando la acción ya estaba en torno a 1,2 soles. En tanto, la pesquera peruana aprovechó los recursos que recaudó en la apertura a Bolsa de 2010 para hacer crecer sus operaciones en toda la costa del vecino país.

“La participación en el mercado de valores permitió el crecimiento de Exalmar y de sus operaciones en la zona centro-norte, tanto en plantas como en cuotas de pesca”, dice Rossana Ortiz, omitiendo en su respuesta el crecimiento que también tuvo la compañía en el sur del país.

Sin embargo, un Hecho de Importancia enviado por Exalmar el 11 de abril de 2011 a la Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores del Perú (Conasev), señala que la empresa adquirió ese año “de manera directa e indirecta una cuota centro-norte de 0,69% y una cuota sur de 1,54%. Como resultado se ha incrementado la cuota centro-norte a 6,4% y la cuota sur a 4,3%. Dicho incremento representó una inversión de US$68,6 millones”.

Desde 2009, año en que el gobierno peruano comenzó a asignar cuotas de pesca a la industria, Exalmar comenzó una política de compra de porcentajes de cuotas a otras compañías. Pero también de compras indirectas a pescadores artesanales. Todo lo anterior, con el fin de explotar a su mayor capacidad la anchoveta, recurso marino que se encuentra mayormente en la zona centro-norte del país y con el cual elabora aceite y harina de pescado. Este último, es un producto de consumo animal que explica gran parte del negocio de Exalmar.

La anchoveta, dice un director de la pesquera peruana, se captura en las 50 millas marinas más cercanas a la costa. El triángulo marítimo que ganó Perú tras el fallo de La Haya le otorga una zona de explotación a ese país que se encuentra después de las 80 millas marinas.

“Actualmente la solución de dicho diferendo (La Haya) no tiene mayor impacto en nuestras operaciones pesqueras, ya que hasta la fecha no operamos en esta área correspondiente a la zona sur”, dice Rossana Ortiz.

Pero a futuro podrían hacerlo. Proyecciones de este año del Instituto del Mar de Perú (Imarpe) publicadas por el diario peruano Gestión, estiman que el triángulo marítimo podría incrementar hasta en 9% la capacidad de pesca de Perú y en 15% el potencial económico del mar del sur.

Imarpe ha venido realizado prospecciones en esa zona desde hace dos años y si bien ha establecido que la anchoveta no abunda en esa área, sí hay otros recursos marinos como la vicinguerria, especie muy similar a la anchoveta que tiene una biomasa que podría llegar a las 13 millones de toneladas. También se detectó perico, pez espada y una gran cantidad de pota, o calamar gigante, con un potencial de captura de hasta 100.000 toneladas al año.

Estos últimos recursos marinos sirven para elaborar productos de consumo humano directo (CHD), un área de negocios que Exalmar comenzó a desarrollar tras la apertura a Bolsa en 2010. La pesquera cuenta con dos plantas destinadas a la producción de congelados para el CHD, ubicadas en Tambo de Mora y Paita, y también compra este tipo de recurso marino a pescadores artesanales.

Radio Bío-Bío subrayó que ninguna de las fuentes consultadas para este artículos conoce, hasta ahora, la zona precisa de captura de esos pescadores artesanales.

Presione aquí para leer el reportaje desde su fuente original en Radio Bío-Bío, donde podrá acceder a los distintos documentos que respaldan la investigación.

Vea también el artículo sobre este tema publicado por el diario electrónico El Mostrador.

Actualizado >> Anuncian comisión investigadora por negocios de Piñera con pesquera peruana

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