(El Mercurio) Los ajustes que el Gobierno está impulsando al reglamento sanitario se podrían empezar a implementar a partir de marzo de 2017, ya que actualmente el decreto ministerial se encuentra en proceso de firma por parte de la Presidenta de la República, por lo que se espera poder ingresarlo a trámite en la Contraloría en los próximos días.

El jefe de la División de Acuicultura de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), Eugenio Zamorano, explica que el objetivo de realizar ajustes a la normativa que fija las densidades de cultivo de las agrupaciones de concesiones de salmónidos (“barrios”) es que, a dos años de implementada esta norma, se constató que esta industria tiene un comportamiento altamente volátil.

“En efecto, las proyecciones de crecimiento de la industria están fuertemente incentivadas por los precios internacionales y elevan el riesgo de nuevos eventos sanitarios o ambientales en escenarios de comportamientos sanitarios mediocres y malos, además que pone en riesgo el trabajo de miles de personas que directa o indirectamente dependen de esta industria”, subraya Zamorano.

De esta forma, asegura, los ajustes propuestos van en la línea de resguardar la sustentabilidad de esta actividad económica al evitar crecimientos desmedidos del número de peces que pueda perjudicar los objetivos sanitarios y ambientales.

Modificaciones

Entre los principales ajustes propuestos, Zamorano destaca varios temas. El primero de ellos es que se elimina el quiebre sanitario, que es un factor considerado en el cálculo de la clasificación de bioseguridad de los centros de cultivo de los “barrios”, porque se ha constatado que permite crecimientos de producción sin correlacionarse con el buen comportamiento sanitario.

También se modificaron los elementos y puntajes con los cuales se realiza el cálculo de densidad de cultivo por “barrio” (número de peces por jaula). “De esta forma, se incorporó un nivel más bajo de densidad (8 Kg/m3) que aplica en aquellos ‘barrios’ que pretenden incrementar su producción aun cuando tienen un desempeño sanitario mediocre o que teniendo un buen performance sanitario pretenden crecer más allá de un porcentaje que se ha definido como óptimo para mantener el desempeño sanitario y ambiental (3%)”.

Además, se elimina el porcentaje de reducción de siembra grupal porque se ha suscrito una sola vez y no ha tenido el efecto esperado. “Se reemplaza por el porcentaje de reducción de siembra individual que puede suscribir el titular de los centros de cultivo de una misma agrupación, rebajando su nivel de producción y sometiéndose a la mejor densidad posible”, argumenta Zamorano.

Por último, para evitar proyecciones de siembra falsas, precisa que en los casos que no exista coincidencia entre siembra proyectada y siembra efectiva, se hará la denuncia por información falsa a menos que se acredite que los peces existían.

Sustentabilidad

Al respecto, el jefe de la División de Acuicultura asegura que el conjunto de modificaciones que se está impulsando permitirá mejorar la sustentabilidad en el tiempo de esta importante actividad económica. “Al permitir que los crecimientos de producción sean posibles solo cuando las condiciones sanitarias y ambientales así lo permitan y al mismo tiempo, generar las herramientas de monitoreo de las condiciones ambientales y climáticas que entreguen señales a tiempo respecto de posibles anomalías ambientales, sin duda pone en valor esta actividad, así como todos los beneficios económicos y sociales que tiene aparejada”.

Y agrega: “Las decisiones que toma la autoridad tendrán siempre diversas opiniones y esto es algo que entendemos como parte de cualquier proceso que pretende generar ajustes a las regulaciones existentes. Nuestra hoja de ruta, respecto de las modificaciones que fueron anunciadas por el ministerio (de Economía) y esta subsecretaría, ya está en su etapa final y lo que viene ahora es la implementación de los ajustes efectuados. Nuestros objetivos siempre han estado claros y dicen relación con el hecho de que cualquier crecimiento en la producción solo es posible en la medida que el desempeño ambiental y sanitario de la industria así lo permita”.

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