Karenia mikomotoi (Imagen: Sernapesca)
Karenia mikomotoi (Imagen: Sernapesca)

Salmonicultoras refuerzan monitoreos en semanas clave para ver si hay brote de algas

Aunque se detectó presencia de algas que pueden ser nocivas, no han causado daños en centros de cultivo. Firmas multiplicaron la vigilancia.

(Diario Financiero) Las salmonicultoras están entrando en las semanas críticas en que, por factores climáticos, podrían darse episodios de Florecimiento de Algas Nocivas (FAN). Misma época en que el año pasado se desencadenó el episodio más fuerte del que se tenga registro y que implicó la mortalidad del equivalente a cerca del 12% de la producción nacional de salmón.

Sin embargo, a diferencia del año pasado, las condiciones del tiempo atmosférico han sido distintas. En especial porque no se han dado las características de luminosidad ni de temperaturas de las aguas que permitan un desarrollo explosivo del alga Pseudochattonella que fue la responsable del fenómeno.

Además, en la industria dicen estar mejor preparados que hace doce meses, donde tanto la red de monitoreos, como la frecuencia de los mismos, se ha multiplicado.

De todos modos, en la industria reconocen que están vigilantes a cómo se desenvuelva la situación, dado que resta la mitad de febrero -quizás la de más riesgo-, marzo y comienzos de abril. Hasta que no pasen esos meses, el peligro estará de alguna manera presente.

Alfredo Tello, gerente general del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), comenta que ya se ha registrado la presencia de la Pseudochattonella en algunos sectores puntuales desde por lo menos un mes, pero no ha tenido efectos tóxicos en los peces, dado que esa condición -dicen los científicos- depende de otras variables también.

Tello agrega que la industria llega mejor preparada, porque se duplicó la red de monitoreo respecto de la existente a comienzos de 2016, lo que otorga una expansión geográfica mayor, pero además se aumentó la frecuencia con que se toman muestras en cuatro veces.

“Esto aumenta la capacidad de anticipar y detectar eventos de florecimiento de algas nocivas”, dice.

Además, la autoridad creó una normativa especial para afrontar estos episodios, donde obliga a las empresas a presentar planes de acción ante eventos de mortalidades masivas de peces, de los cuales recibió 288 de los cerca de 300 centros que podrían haber informado. Los que no lo hicieron deberán someterse a una estricta norma general que los obliga a sacar la mortalidad de peces que eventualmente se produzca en hasta 96 horas después del episodio.

Mejorar reacción

Algunas empresas del sector reconocen que están atentas a lo que pueda suceder, pese a que hasta el momento no se ha debido recurrir a medidas que contempla la nueva normativa, como trasladar peces desde un centro de cultivo a otro, ante eventuales riesgos.

En el episodio del año pasado, uno de los cuestionamientos que hubo hacia la industria en general fue que la reacción no fue del todo adecuada y obligó a algunas empresas a botar los peces al mar.

Aunque no todas debieron hacerlo. Marine Harvest, por ejemplo, tuvo cerca de 4 millones de peces muertos en cuatro centros cercanos a Puerto Montt y el norte de Chiloé (en la Región de Los Lagos). Lograron sacar esas 5.000 toneladas en siete días y el 90% alcanzó a ser convertido en harina en Talcahuano (Región del Biobío). El 10% restante fue a vertedero en tierra. La emergencia les costó US$3 millones.

Analizan alga japonesa

El episodio de mortalidad de peces que se registró hace unos días, cuando se trasladaban smolts hacia la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, por la zona del golfo de Penas, en la Región de Aysén, encendió alertas en la industria, aunque hasta el momento se mantiene como un hecho puntual.

Alfredo Tello detalló que ayer la Armada sobrevoló la zona para determinar la expansión del alga y este viernes 10 de febrero la industria enviará un analista en un crucero para que tome muestras entre Puerto Montt y Puerto Natales (Región de Magallanes), para determinar la concentración del alga de origen japonés Kerenia mikimotoi y su extensión geográfica. Aunque su presencia es a 300 kilómetros del centro de cultivo más cercano, el timonel del Intesal dice que aún falta contar con información objetiva para determinar la magnitud y gravedad del episodio, y definir si hay riesgo o no.

Además, la industria está a la espera de si la Armada enviará un buque para tener más antecedentes o, de lo contrario, analizan contratar uno de carácter privado.

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