En los últimos años, Rusia se ha convertido en un importante destino para las exportaciones chilenas de salmón. Tanto así que durante el 2016 fue el cuarto destino de los pescados nacionales de cultivo al importar más de 60.000 toneladas. Y si bien este destino ha estado requiriendo crecientemente este producto, para 2017 la historia podría variar levemente.

“En salmones, las importaciones no son superiores a las 70.000 toneladas anuales.  65.000 toneladas fueron importadas desde Chile y 5.000 toneladas de las Islas Faroe durante el reciente 2016”, comenta el agregado agrícola de la Embajada de Chile en Rusia, Pablo Barahona, detallando que “según los importadores rusos, el aumento en el consumo se relaciona directamente con el fortalecimiento del rublo ante el dólar, lo que permite llegar con un salmón más económico y al alcance de la población”.

No obstante, debido a un actual debilitamiento de la moneda local frente a la norteamericana, los importadores rusos han explicado a Barahona “que el volumen a fines de 2017 podría estar bajo los 70.000. Incluso, algunos comentan que no ven espacio para crecer durante esta temporada”.

De todas formas, y respecto de las presentaciones de salmónidos que demandan, Barahona comenta que “los rusos quieren fresco pero, por ahora, los costos son muy altos para llegar con fresco”.