En atención al reportaje de Ciper Chile que da cuenta de millonarios aportes de los industriales pesqueros agrupados en la Asipes y también de la empresa Lota Protein, la Federación de Pescadores Artesanales de la Región del Biobío (Ferepa) expresó su preocupación por el financiamiento a organizaciones de la pesca artesanal como el Consejo Nacional de Defensa del Patrimonio Pesquero (Condepp), Federación Nacional de Sindicatos de Pescadores Artesanales de Chile (Fenaspar), Asociación Gremial de Pequeños y Medianos Empresarios Pesqueros Región del Biobío (Pymepes) y Federación de Trabajadores Pesqueros (Fetrapes).

A continuación reproducimos íntegramente su declaración pública:

“Sus posiciones en defensa de los intereses de los industriales del sector quedaron en evidencia durante la discusión de la Ley de Pesca desde sus inicios, en el año 2009. El tema de las licitaciones de las cuotas pesqueras eran parte de sus discursos, lo que no prosperó por la férrea defensa de los intereses de los pescadores artesanales que lideramos en la mesa de discusión en el Parlamento, junto a la Confederación Nacional de Federaciones de Pescadores Artesanales de Chile (Confepach), de la que Ferepa forma parte desde su fundación.

Hoy, en que la comunidad ha sido golpeada con cifras y nombres de dirigentes que recibieron aportes para su accionar y otros fines, estimamos que se debe crear una comisión multisectorial que investigue a las organizaciones involucradas en estos hechos y que deberían ser intervenidas por la autoridad competente.

Ferepa Biobío continuará su defensa de los intereses ganados por los pescadores artesanales en este cuerpo legal que nos rige desde febrero de 2013. Los puntos que no estamos dispuestos a discutir atendiendo a que son aspiraciones históricas de los pescadores artesanales, son:

1. Seguro de vida.
2. Posicionador satelital.
3. Certificación de desembarque.
4. Resguardo de la primera milla para embarcaciones de hasta 12 metros.
5. Exención de cobro de patente para las áreas de manejo.
6. Fraccionamiento de las principales pesquerías entre el sector pesquero artesanal e industrial.

Preocupa a Ferepa Biobío la desviación de la atención que los últimos acontecimientos puedan generar en el sector. La actual Ley de Pesca puede ser modificable, pero jamás derogada como ha sido el discurso de los dirigentes de organizaciones que aparecen recibiendo fuertes sumas de dinero de parte de la industria.

Por otra parte, y como lo hemos dicho insistentemente, se deben analizar, con todos los actores, los siguientes temas que a nuestro juicio faltan en la ley:

1. Regular las artes de pesca, derogando el Decreto Supremo 408 del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, del año 1986, en donde se prohíbe el uso de artes de pesca, arrastre y cerco en la primera milla y en golfos y bahías. Nueva ley regula claramente para embarcaciones menores de 12 metros de eslora. Por ende, cambiar las artes de pesca no se justifica.

2. Suprimir observador a bordo para los armadores artesanales (descarte), moción que fue incorporada sin la anuencia de Ferepa Biobío ni Confepach entendiendo la inviabilidad actual de aplicar una medida como esta.

3. Aplicar restricciones a las embarcaciones menores de 12 metros que se dedican a la pesca pelágica para que tengan todos los instrumentos que se requieren para la sustentabilidad de los recursos (certificación de desembarque, entre otras) y regular el volumen de desembarque de cada viaje que realizan las embarcaciones de menos de 12 metros.

4. Establecer una política que permita declarar como trabajo pesado la labor que realizan los buzos mariscadores y sus ayudantes.

5. Nueva estructura de trabajo del Sernapesca que está sobrepasada y ha perdido la legitimidad de sus funciones.

Finalmente, Ferepa Biobío viene en otorgar su apoyo a la discusión de los temas antes mencionados y ratifica que no claudicará frente a lo que se ha logrado”.