Con 500 oficinas en todo el mundo y presencia en 120 países, AON es una de las consultoras de gestión de riesgo, corretaje de seguros, reaseguros y soluciones de capital humano más grande del mundo. Tanto así que, entre otros, es sponsor de uno de los equipos de fútbol más importantes de su país de origen, Inglaterra: el Manchester United.

Con expertise en la asesoría para diferentes industrias, uno de los focos de trabajo de AON es el acuícola, mercado en el que elaboran y estudian soluciones de transferencia de riesgo para biomasa, pisciculturas, cascos marítimos, responsabilidad civil, bienes físicos para especies tan disímiles como la dorada, lubina, camarones, turbot y, por supuesto, salmónidos.

Durante la presente semana, el director de Acuicultura de AON Noruega, Dagfinn Ulriksen, estuvo de visita en Chile, donde se reunió con actuales clientes y prospectos para analizar instrumentos alternativos de transferencia de riesgos diseñados por la consultora de riesgos más importante del sector acuícola a nivel global. Se puede destacar que AON Noruega es especialista en seguros para este mercado y dado que nuestro país es un actor relevante en la industria mundial del salmón, trabaja de la mano con AON Chile.

¿Qué visión tienen las aseguradoras respecto de cultivar salmónidos en un país como Chile, que frecuentemente debe enfrentar catástrofes naturales?

Luego de la erupción del volcán Calbuco, en 2015, las aseguradoras quedaron preocupadas. La situación se complicó más con el bloom de algas de 2016, que terminó con el 10% de la producción chilena. Han sido momentos muy desafiantes ya que algunos actores decidieron salir del mercado y, otros, terminaron reduciendo su cobertura. Pero la actividad de los seguros es muy dinámica y vimos la llegada de nuevas compañías que terminaron ocupando el espacio y apoyando con las pérdidas sufridas.

Pero este verano ha sido muy positivo y, de hecho, no hemos tenido blooms. Entonces, los escenarios cambian muy rápido y lo que nosotros hacemos es poner una mayor capacidad sobre la mesa y reestructurar los programas. Como somos una compañía grande, podemos hacer eso.

Específicamente, ¿qué tipos de programas están ofreciendo a la salmonicultura chilena?

Estamos trabajando en ello. No podemos adelantar muchos detalles, pero son nuevas soluciones, transferencias de riesgos alternativos. No estamos ofreciendo las típicas coberturas porque todavía son muy caras.

¿Cuáles son las típicas coberturas?

Biomasa, centro de cultivo, maquinarias, property, interrupciones de negocio o pérdida de utilidades. También tenemos coberturas internacionales que se relacionan con la contaminación de productos o alertas sanitarias en los mercados de destino. Pero depende de cada compañía, ya que estos no son productos estándares. No son una caja de leche.

Según la visión de las aseguradoras, ¿cuáles son las principales diferencias entre la salmonicultura noruega y chilena?

Básicamente, la cobertura es la misma entre ambos países pero los seguros en Noruega son tres veces más económicos que lo que se pagan en Chile. Las razones de lo anterior es que allá no se viven tantas catástrofes naturales. Además, la industria produce más de un millón de toneladas y, por lo tanto, es mucho más grande. Finalmente, existe una fuerte competencia dada la presencia de varias compañías de seguros.

Frecuentemente, en Chile se aprecian largas paralizaciones de las compañías por conflictos laborales. ¿Tienen productos para estos casos?

En general, las compañías multinacionales tienen lo que se llama “coberturas paraguas”, que cubren de cierta forma este tipo de problemas laborales. En el caso de Chile, esas coberturas se pueden manejar localmente.

¿Qué valor tiene la normativa al momento de entregar o no un tipo de cobertura en un país salmonicultor como Chile?

Es una parte de la evaluación de los riesgos que se hacen pero, en general, para el mundo de los seguros una mayor normativa indica que se está avanzando en el sentido correcto, lo cual, personalmente, encuentro bueno. En este sentido, se ve una mejora en Chile.

Por ejemplo, en Noruega la normativa es muy restrictiva y ha permitido controlar el piojo de mar, lo que es positivo y permite ir reduciendo los riesgos.

¿Cómo estima que será el mundo de los seguros en los próximos años?

Veremos cambios. La industria acuícola ha avanzado mucho e, incluso, hoy advertimos que son compañías transnacionales muy grandes. Entonces, las aseguradoras tendrán que adaptarse para satisfacer las diferentes demandas de sus clientes.

Se asevera que, a futuro, la acuicultura avanzará hacia los cultivos offshore. ¿Cree que esto aumentará los riesgos de la actividad?

No necesariamente. Por ejemplo, en Noruega sacamos petróleo en el mar del Norte, donde hay olas de 30 metros. Entonces, todo es posible y hay muchas formas de hacerlo.

Eso sí, a futuro vemos riesgos con la reputación de la acuicultura. Por el momento no es algo asegurable pero estimamos relevante que la industria acuícola maneje esto ya que tiene muchas historias buenas que contar.

¿Cree que en el futuro aumentará el precio de las primas para Chile?

Este ha sido un buen año para Chile, sin ningún evento mayor durante el verano. También hemos apreciado varios cambios que van en la dirección correcta. Creo que esta situación positiva continuará y, por lo tanto, las primas de seguros para la salmonicultura deberían tender a bajar.

Finalmente, ¿qué evaluación hacen del cambio climático y sus posibles impactos en la producción de salmónidos?

Todavía no sabemos los efectos que tendrá. En relación con una mayor frecuencia de blooms, en Canadá han aprendido a convivir con estos y Chile está adoptando medidas similares. Lo que pasó en 2016 fue un caso extremo, pero si se repitieran casos todos los años, la historia sería distinta.

Entendiendo el funcionamiento de los seguros en el mundo acuícola

El rubro de los seguros está compuesto, básicamente, por tres actores. En primer lugar se encuentran las aseguradoras o aquellas entidades que emiten las pólizas y cubren solo riesgos específicos. Por ejemplo, para biomasa algunas de las coberturas son los blooms de algas, bajas de oxígeno, tormentas, tsunamis o erupciones volcánicas. En general, estas pertenecen a grandes conglomerados con base en Europa o Estados Unidos, quedando muy pocas aseguradoras chilenas. Luego se encuentran los corredores de seguros, que son personas o empresas que pueden asesorar al mercado acuícola de modo de ofrecer mejores coberturas, condiciones y/o precios –de una o varias aseguradoras– de acuerdo con las necesidades de los clientes. Finalmente se encuentran los liquidadores, que son aquellos que investigan la ocurrencia de los siniestros denunciados y sus circunstancias, determinan si estos están cubiertos por la póliza contratada por el asegurado y, si corresponde, proponen el monto a indemnizar.