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Gerardo Cárdenas. (Fuente: AquaChile)
Gerardo Cárdenas. (Fuente: AquaChile)

AquaChile despide con emoción a uno de sus trabajadores más antiguos

A los 74 años de edad, Gerardo Cárdenas, más conocido como “don Lalo” deja el puesto que por casi tres décadas desempeñó en “Agua Buena”, piscicultura que vio nacer a AquaChile. Con un almuerzo de camaradería que incluyó a personas que, aunque siguieron otros rumbos, estuvieron presentes en aquellos tiempos iniciales, se agradecieron los años de dedicación y cariño que don Lalo dedicó a la compañía.

Pablo Aguilera, "Don Lalo" y Mario Puchi.“Al principio no teníamos luz. Seleccionábamos los peces a mano y con baldes los cargábamos a camionetas que los llevaban al lago. Después tuvimos luz, máquinas para seleccionar, máquinas para cargar, camiones con estanques, etc… ahora la pega ha cambiado mucho, es más fácil”. Así recuerda Gerardo Cárdenas (74 años), conocido por todos como “don Lalo”, sus inicios en “Agua Buena” en 1988, piscicultura ubicada en la comuna de Puerto Octay (Región de Los Lagos).

Ya son casi tres décadas que separan a don Lalo de aquellos primeros tiempos de esfuerzo y trabajo duro. Treinta años durante los cuales, y desde el mismo bello lugar de “Agua Buena”, ha sido fiel testigo de la trayectoria y crecimiento de la compañía. “Yo venía del trabajo en el campo. Don Mario Puchi me fue a buscar a mi casa para que ayudara en la construcción de la piscicultura. Después me pidieron que me quedara, pero yo les dije que no sabía nada de pescados. Así fue que don Mario y don Pablo Aguilera me enseñaron todo y, entre los tres, trabajamos juntos y empezamos con esto”, recuerda don Lalo.

“Es imposible hablar del nacimiento de AquaChile sin pensar en don Lalo”, fueron parte de las palabras de uno de los directores de la compañía, Mario Puchi, durante el almuerzo que prepararon para despedirlo. “Esa piscicultura la hicimos a pulso y con el corazón; no tuvimos proyecto de ingeniería, solamente las ganas y la fuente de agua. Don Lalo fue el guardián y el nexo con el centro de cultivo. Él fue uno de los ejes que contribuyó durante estas tres décadas a que esta compañía haya seguido su camino de crecimiento. Me siento profundamente agradecido de la vida por haberlo conocido. Le agradezco a usted y a su familia todo el cariño que siempre entregaron a Agua Buena”, sentenció Mario Puchi.

Para finalizar, don Lalo reconoce que de no ser por una molestia que tiene en el brazo, él no se hubiese retirado todavía. Claro que no se alejará mucho, ya que a escasos kilómetros de Agua Buena, lo espera la casa que hace un tiempo prepara junto a su señora, Edith, para disfrutar de los nietos que les dieron sus cinco hijos: dos carabineros, una profesora y otros dos que, tal como aprendieron de su padre en “Agua Buena”, decidieron dedicarse a la acuicultura.

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  • Carlos Roman

    Un saludo a Don Lalo, su Familia y Aquachile.