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Salmonicultura en el sur de Chile (Foto: Marine Harvest)
Salmonicultura en el sur de Chile (Foto: Marine Harvest)

Doctor en oceanografía: “Podemos evidenciar claramente los efectos del cambio climático en Chile”

AQUA conversó con el director alterno del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), Dr. Rubén Escribano, para ahondar en el impacto que el cambio climático pudiera tener sobre la pesca y la acuicultura que se desarrolla en el país sudamericano.

El Dr. Rubén Escribano es una voz autorizada a la hora de analizar las actividades acuícolas-pesqueras que se realizan en Chile. Y sus principales funciones lo avalan: director alterno del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), investigador asociado de la misma institución, profesor titular de la Universidad de Concepción (UdeC), director del Programa de Doctorado en Oceanografía de la UdeC, copresidente del CLIVAR Upwelling Focus Program y miembro del Comité Directivo Científico de IMBER.

De igual manera, el Dr. Escribano (en la foto*) está a cargo de la sede chilena de Antares, una red de colaboración entre países americanos Rubén Escribano (Foto UdeC)para estudiar la variabilidad oceanográfica y climática de todo el continente, con financiamiento por parte del Instituto Interamericano Para Cambio Climático y también a cargo del Nodo Regional del Pacífico Sur Oriental para la base de datos mundial de biodiversidad marina del Programa OBIS (Ocean Biogeographic Information System).

Es así como teniendo en cuenta su amplio conocimiento en cambio climático, AQUA lo entrevistó para ahondar en el impacto que este pudiera tener sobre la pesca y la acuicultura que se desarrolla en el país.

A base de las diferentes investigaciones realizadas por el IMO. ¿Podría confirmar que en Chile se está dando un cambio climático? ¿En qué aspectos se ha apreciado?

De acuerdo a nuestro conocimiento e investigaciones, podemos evidenciar claramente los efectos del cambio climático en Chile y en la región del océano Pacífico sur oriental. Al respecto, el cambio climático es un concepto muy general que se manifiesta en un fenómeno muy preocupante para la humanidad que es el calentamiento global. Este calentamiento producido por el aumento de gases invernaderos (principalmente dióxido de carbono) afecta de manera diferente las distintas regiones del mundo. Los efectos principales ocurren en el océano y que luego repercuten en el clima del continente.

A pesar del calentamiento global del océano, las aguas costeras frente a Chile se han enfriado en las últimas décadas, producto del ascenso de aguas más profundas hacia la superficie del mar (mayor afloramiento), provocando una reducción en la evaporación de agua y con un consecuente déficit de lluvia que afecta a todo el país.

Dado que el continente se calienta y enfría más rápido que el mar, también podemos notar la presencia de cambios extremos en temperatura, como ocurrió en el verano del 2017 con temperaturas tan altas que rompieron récords históricos y que favorecieron los incendios forestales.

Diversos estudios afirman que el cambio climático tendría impactos físicos (variación de temperatura del mar, más precipitaciones), químicos (acidificación, bajas de oxígeno) y biológicos (eutrificación, blooms de algas). ¿Está de acuerdo con ello? ¿Cuál considera que podría tener mayores impactos productivos y/o económicos en la acuicultura?

El aumento de temperatura de las capas superficiales del mar promueve la evaporación de aguas en muchas regiones del océano mundial, provocando mayores precipitaciones. Pero este fenómeno no es igual en todas las regiones, y en Chile ocurre lo contrario dado el enfriamiento del mar en la zona muy cerca de la costa. El afloramiento incrementado se asocia a un fenómeno de mayor escala que afecta a la localización del centro de alta presión del Pacífico sur y que produce una intensificación de los vientos favorables al afloramiento costero.

Por otra parte, el exceso de dióxido de carbono aumenta la acidez del mar, haciendo que el agua sea más corrosiva afectando a muchos organismos marinos más sensibles, tales como los huevos y larvas del plancton y peces. En la zona más costera el afloramiento de aguas más profundas a las capas superficiales provoca un incremento en nutrientes para las microalgas que podrían conducir al fenómeno de eutroficación y favorecer el crecimiento de algas tóxicas (mareas rojas).

Las aguas más profundas también poseen poco oxígeno y cuando se acercan a la superficie pueden asfixiar a peces, moluscos y crustáceos más sensibles a la falta de oxígeno, dando lugar a varazones y mortandades de organismos en la zona costera.

Todos estos fenómenos pueden tener un impacto muy negativo para la acuicultura y pesquerías.

¿Qué le parecen las iniciativas para hacer más productivo el sistema costero nacional?

El sistema costero de Chile ya es muy productivo, e iniciativas que propongan aumentar la productividad, tales como aquellas que ofrecen fertilizar con más nutrientes (hierro por ejemplo), son extremadamente riesgosas para nuestro ecosistema. Primero, no es posible tener más peces, simplemente porque produzcamos más fitoplancton (algas), y segundo podemos aumentar la eutroficación e incentivar el crecimiento de algas tóxicas.

La transferencia del Carbono (C) desde el fitoplancton a los peces se realiza a través del zooplancton, el cual crece a su tasa máxima y que además se afecta negativamente ante la presencia de exceso de diatomeas que resultan tóxicas para sus poblaciones. El zooplancton obtiene C desde el fitoplancton mayormente a través de una cadena trófica microbiana, no pastoreando directamente sobre las microalgas como se pensaba hace algunas décadas. En otras palabras, más fitoplancton no es igual a más peces, y por el contrario puede implicar un alto riesgo de un ambiente que termine siendo nocivo para los peces.

¿Cómo el cambio climático podría afectar las actividades pesqueras?

Los cambios ambientales (calentamiento, enfriamiento, pérdida de oxígeno, acidificación) todos en conjunto afectan al alimento de poblaciones recursos. El zooplancton puede modificar su composición, su tamaño, sus ciclos de vida y su distribución espacial, y todo esto altera el espectro de alimento y su disponibilidad para larvas y juveniles de peces, con consecuencias para el reclutamiento y tamaño de los stocks.

Ciertamente las predicciones no son favorables para la abundancia de recursos pesqueros.

Independiente de lo anterior, ¿cómo la industria acuícola se puede preparar para enfrentar de mejor forma los desafíos que implica el cambio climático?

Es necesario cautelar la actividades acuícolas esencialmente del punto de vista sanitario y ambiental. Los efectos del aumento de nutrientes, la carga orgánica, y el uso de cualquier otra sustancia con potenciales efectos negativos sobre la biota natural, por parte de las actividades acuícolas, pueden amplificarse dependiendo del escenario de cambio climático a que estemos sujetos.

Por ejemplo, los efectos de aumentar la biomasa de peces en cultivo y desechos que de ellos se derivan, no son los mismos en condiciones de alta temperatura, fuerte estratificación y baja turbulencia y mezcla, en comparación a un sistema más frío y de mayor mezcla y turbulencia en la columna de agua.

Esta última condición favorece la dispersión, pero también favorece la presencia de más nutrientes e hipoxia.

El monitoreo continuo del ambiente, enfocado en cambios en condiciones de temperatura, oxigenación, nutrientes, y condiciones de surgencia, son la herramienta clave para enfrentar contigencias.

*Créditos de foto: UdeC

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