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Embarcación pescando reineta en la región de Aysén (Referencial)
Embarcación pescando reineta en la región de Aysén (Referencial)

Gobierno compromete diálogo con pescadores del sur-austral ante pugna por la reineta

Aseguran que de declararse una especie altamente migratoria se producirán movilizaciones desde Los Lagos a Magallanes.

La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) no firmará la resolución que declara a la reineta como especie altamente migratoria hasta no recabar el parecer de todas las regiones afectadas por esta medida.

Así lo aseguró este jueves 7 de septiembre el senador Rabindranath Quinteros tras reunirse con el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Pablo Berazaluce, para analizar la declaratoria que, de materializarse, permitiría a pescadores de diversos puntos del país extraer el recurso en las regiones del sur-austral.

Quinteros hizo ver al titular de la Subpesca que, de concretarse la medida, es “altamente probable” que se generen movilizaciones desde la región de Los Lagos a la de Magallanes y de la Antártica Chilena; y puntualizó que en la provincia de Chiloé, donde se concentra parte de la flota reinetera de la zona, aún están presentes los recuerdos de la crisis de la marea roja ocurrida el año pasado.

“En esa oportunidad, el Gobierno se comprometió a legislar un ordenamiento de la captura de la reineta que asegure la sustentabilidad del recurso y garantice la fuente de trabajo de los pescadores locales”, manifestó el legislador por la región de Los Lagos.

Por su parte, Berazaluce confirmó al senador que la declaratoria de especie altamente migratoria de la reineta “no será firmada hasta que se conozca el parecer de todas las regiones involucradas en esta actividad pesquera”.

Quinteros valoró la disposición de la Subpesca y precisó que, al conocerse la posición de los pescadores del sur-austral, “quedará claro que la declaratoria no es una solución viable”.

Proyecto de ley

Más adelante, el congresista reiteró su convicción de que la mejor manera de regular la actividad es a través de la tramitación de un proyecto de ley.

“Actualmente existe una iniciativa que, por supuesto, se puede perfeccionar para garantizar a toda la pesca artesanal de la reineta las condiciones más adecuadas para el desarrollo de la actividad”, enfatizó Quinteros, quien en días pasados también planteó su preocupación por el tema al ministro del Interior, Mario Fernández, subrayando que ha existido falta de voluntad política para apurar la legislación al respecto.

Vea >> Advierten conflictos por pesca de la reineta

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  • patricio_bernal

    La reineta no es una especie altamente migratoria, basándose en los criterios que se utilizaron en la Convención de Derecho del Mar de Naciones Unidas para definir las especies altamente migratorias.

    Eliminar la regionalización del esfuerzo pesquero y autorizar discrecionalmente a flotas de lanchas a salir de sus regiones para pescar en otras, es volver a la década de los 80, donde los pescadores eran los “altamente migratorios”. Eso sería el fin de cualquier esfuerzo de tratar de regular la pesca de pequeña escala o pesca artesanal.

    Como resultado de políticas públicas puestas a funcionar en los últimos 30 años hoy la pesca artesanal pesca más del 50% de toda la pesca desembarcada en Chile y la discusión que hay que instalar es sobre la distinción entre una pesca artesanal rural de casi subsistencia en caletas alejadas de los grandes centros urbanos y que se efectúa con botes sin cubierta de aquella que realizan grandes flotas de botes y lanchas artesanales agrupadas alrededor de los grandes centros poblados (Valparaíso, Concepción).

    Para recuperar los recursos explotados por la pesca artesanal, lo que se requiere hacer es redimensionar o restringir y controlar el esfuerzo pesquero artesanal o de pequeña escala (número de lanchas) el que ha crecido sin control, especialmente en la Octava Región.

    En comparación con los países europeos, por ejemplo, gran parte de esta flota debiera dejar de llamarse artesanal, para ser llamada por lo que realmente es, pesca semi-industrial o simplemente industrial, verdaderas PYMES que no requieren de subsidios de carácter social y que deben ser reguladas en forma acorde a su poder extractivo. A quien y en qué condiciones le venden la pesca es un asunto de mercado. Regular la pesca, es decir la extracción de los recursos de propiedad común, de todos los chilenos, donde existen fallas de mercado, es obligación del Estado.

    Proponer y hacer eso conlleva costos políticos económicos y sociales elevados, de allí la escasez de voluntad o coraje político para abordarlos, independientemente de quién esté en el gobierno.