A fines de julio de este año, Walmart seleccionó el programa Mejores Prácticas Acuícolas (BAP, por sus siglas en inglés) para monitorear nuevos protocolos de sustentabilidad de sus proveedores de productos del mar.

Lo anterior responde a que el retailer más grande del mundo está pasando a un enfoque de auditoría de terceros para garantizar el cumplimiento social de las instalaciones de sus proveedores, reemplazando el requisito de sus propias auditorías de Suministro Responsable.

En su lugar, los proveedores de Walmart ahora deben presentar un informe de auditoría válido de un programa de certificación de terceros aprobado, de acuerdo con lo asegurado, desde la Alianza Global de la Acuicultura (GAA, por sus siglas en inglés), que administra a BAP. Este es uno de los programas de certificación con un componente social que cumple con las expectativas de los retailers para la dignidad y seguridad de los trabajadores.

Para más detalles vea >> Walmart selecciona a BAP para monitorear el cumplimiento social de sus proveedores

Entre los estándares de BAP se encuentra el Protocolo de Garantía de Sustentabilidad de la Soya de Estados Unidos (SSAP, por sus siglas en inglés), el cual fue incluido al segmento de nutrición del programa durante 2017.

“El compromiso de los productores estadounidenses de soya con la sustentabilidad se extiende hacia todas las cadenas de suministros de alimentos en las que participamos”, sostiene Colby Sutter, directora del Programa Internacional de Soya para Uso en Acuicultura del Consejo de Exportación de Soya de Estados Unidos (USSEC, por su sigla en inglés), quien asegura que la USSEC ha sido partidaria de la GAA durante muchos años, y que “estamos muy contentos de ver a su programa BAP asociarse con un gigante como Walmart para asegurar la obtención de productos del mar que realmente sean sustentables”.

La soya es actualmente la alternativa vegetal más utilizada en las dietas de acuicultura en todo el mundo y, según Colby Sutter, la industria que representa invierte continuamente en Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) para garantizar fórmulas cada vez más eficientes.

“El reemplazo de la harina de pescado por productos de soya ofrece beneficios económicos y ambientales para la acuicultura, y no menos importante es ayudar a conservar las poblaciones de peces silvestres y aumentar en gran medida el factor de sustentabilidad de las especies de cultivo”, concluye la ejecutiva del USSEC.