Esta publicidad se cerrará en segundos Cerrar
Mejillón chileno (Foto de contexto. Gentileza Sonapesca)
Mejillón chileno (Foto de contexto. Gentileza Sonapesca)

Chile se convierte en el mayor exportador de mejillón en el mundo

Los productos actualmente son comercializados en 60 países de Europa, América y Asia. En Chile, el producto se encuentra en tiendas St. Andrews en Chiloé y Santiago, y en una red de supermercados.

(El Mercurio) En la última década, Chile se ha convertido en el mayor exportador de mejillones del mundo, con una producción anual de 300.000 toneladas, siendo esta la segunda exportación acuícola más relevante de nuestro país después del salmón.

St. Andrews que partió en 2006 con sus primeros cultivos de este molusco ha tenido un rápido crecimiento convirtiéndose en el mayor productor del país.

Pedro Ovalle, gerente comercial de St. Andrews, destaca que el mejillón, o “chorito” como se le conoce coloquialmente, partió cultivándose en Europa, con larga tradición en Francia y Holanda, y especialmente en Galicia, España.

Sin embargo, las limitaciones para el crecimiento y la falta de áreas disponibles para cultivo obligaron a buscar nuevos espacios para su producción. Entre los mejores lugares para su producción se encontró que en Chile, específicamente en las costas de Chiloé (región de Los Lagos), había buenas condiciones para su desarrollo.

“Este es el lugar preciso, con condiciones únicas en el mundo para la producción de mejillón de calidad, porque el mar es abundante en nutrientes, algas, minerales, y sus aguas son limpias y tranquilas”, destaca Pedro Ovalle.

El ejecutivo resalta que en la última década Chile se ha convertido en el mayor exportador de mejillón del mundo. Pero agrega que la industria está orgullosa de su crecimiento y además porque es un producto noble que tiene un positivo impacto en las comunidades costeras donde participa. La industria, asegura, “tiene como pilar a muchos pequeños empresarios locales de Chiloé y ha sido una importante fuente de desarrollo de la zona”.

El mejillón que exporta es principalmente cocido y congelado, y va en varios formatos: carne (sin concha), media concha y entero cocido en su jugo. Entre sus propiedades, resalta por su frescura, su composición saludable, bajo colesterol, con altos niveles de omega-3 y minerales.

“Lo han valorado en el mundo entero y se consume como un producto Premium” en los grandes mercados europeos, Estados Unidos y Asia, subraya el gerente comercial de St. Andrews. Además, en estos mercados el mejillón es ampliamente conocido como una de las proteínas más sustentables y amigables con el medio ambiente.

La empresa cuenta con tres plantas de procesos, dos de mejillón y una de salmón ahumado (la más antigua de Chile) y genera mil empleos en alta temporada. A nivel de industria, el mejillón emplea sobre 20.000 personas en el país.

St. Andrews se destaca porque además de contar con modernas plantas de procesos, maquinaria de última generación y disponer de certificaciones internacionales, “tenemos un gran equipo humano comprometido y dedicado a la calidad”, afirma Pedro Ovalle.

Agrega que por todo lo anterior, son “reconocidos por entregar un producto de muy alta calidad” que es suministrado en los distintos mercados con regularidad y calidad.

Presencia en Chile

Recientemente, abrieron una tienda en la localidad de Chonchi en Chiloé y otra en Vitacura (región Metropolitana), para comercializar directamente a público los mejillones en sus distintas variedades. También se encuentra presente en una red de supermercados de manera exclusiva. “El objetivo es aumentar el consumo de estos productos en Chile. No puede ser que siendo el mayor exportador de mejillón del mundo, no tenga mayor presencia en la tradición culinaria de nuestro país”.

Y si bien el mercado nacional es nuevo para St. Andrews, estarán presentes en ferias gastronómicas y en diversas estrategias culinarias que contribuyan a su conocimiento por parte del público.

“Estamos muy contentos de haber desarrollado esta industria en muy corto plazo. En una década hemos logrado que nuestro producto se consuma casi de forma global en Europa, Rusia, Asia y Estados Unidos. Ahora queremos que sea parte de la dieta de Chile”, concluye Ovalle.

Presione aquí para leer la nota desde su fuente original en Economía y Negocios de El Mercurio.

Temas Asociados