Acuicultura (Foto de contexto. Gentileza Fundación Chile)
Acuicultura (Foto de contexto. Gentileza Fundación Chile)

Diversificación y avances en genoma: Los ejes de I+D en acuicultura

El salmón sigue liderando, pero el énfasis también está en fomentar la producción de bacalao de profundidad, congrios, corvina y seriola (dorado).

(DF) Existe un rol activo del Estado en la priorización de las especies con mayor potencial y en el financiamiento de programas de largo aliento en la Investigación y Desarrollo (I+D) en acuicultura. En la actualidad, se está trabajando con cinco especies de peces priorizadas por su viabilidad comercial y sus atributos para el cultivo, las que se encuentran en distintas etapas de desarrollo tecnológico. Llevan la delantera la seriola y la corvina, mientras que, en estados más preliminares, están los congrios colorado y dorado y el bacalao de profundidad. En general, las propuestas abordan principalmente aspectos asociados a la reproducción, nutrición, sanitaria, genética, tecnologías de cultivo, mercados y desarrollo de productos.

Marcela Angulo, gerente de Capacidades Tecnológicas de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), explica que la diversificación acuícola impulsada por la estatal se enfoca en términos de especies y en término de territorio para diversificar la cantidad de especies que tienen potencial comercial y pueden transformarse en una industria más consolidada y competitiva.

El gerente de Alimentos y Acuicultura de Fundación Chile (FCh), Andrés Barros, coincide en que el país debe jugársela para ser un referente nacional e internacional para el desarrollo acuícola, pues no solo constituye alimentos saludables y una fuente de proteína de muy baja huella medioambiental en comparación a la de animales terrestres, sino también una solución para la diversificación de la canasta exportadora chilena.

Cinco especies en la mira

Según los expertos, en los temas genéticos se está haciendo un salto cuantitativo, pues hoy a todas estas especies se les está secuenciando su genoma (el conjunto de genes contenidos en los cromosomas), y por lo tanto se tienen los marcadores moleculares para saber cuándo un pez va a tener un comportamiento de enfermedad o malformación. Se va seleccionando a aquellos individuos más fuertes, más representativos y generando un plantel de reproductores que asegure una genética de alto nivel para la reproducción a escala industrial. Es mejoramiento genético tradicional, evitando lo transgénico.

Marcela Angulo precisa que en el programa de seriola se está reforzando el apoyo para que pase a la etapa de engorda, ya más comercial. Lo mismo con la corvina, que sigue siendo un pez con gran potencial de mercado tanto nacional como internacional y cuya investigación está enfocada en que pueda ser cultivada en tierra con sistemas cerrados de circulación o también en mar en balsas-jaula. El bacalao de profundidad es una especie muy apreciada, porque tiene unos precios exorbitantes en los mercados internacionales; sin embargo, aunque es muy difícil de cultivar, ya se han hecho unas primeras etapas con apoyo del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt) con muy buenos resultados, siendo el país que tiene el mejor avance en entender la especie. Además, se está mejorando la genética, nutrición y sistema de cultivo de los congrios, colorado y dorado.

Estas iniciativas buscan entender la especie y el cultivo, pero a la vez, las tecnologías que permitan su materialización a nivel más comercial. Cada uno de estos programas tiene una parte relacionada con aprender sobre la especie, las ovas y los juveniles, pero tienen además un programa de genética, de salud de peces, de tecnología de cultivo.

Barros agrega que solo considerando los fondos público-privados ligados a Investigación y Desarrollo de seriola y corvina, Fundación Chile participa –junto a Corfo, empresas y otros actores del mundo del I+D– en tres proyectos por más de US$30 millones de inversión en su plazo total de ejecución. Ambas especies con avances significativos en su reproducción y cultivo. En corvina se han desarrollado de forma exitosa experiencias de cultivo de engorda, cosecha, procesamiento y pruebas de producto en mercados nacionales e internacionales.

En seriola trabajan junto a Acuinor, una empresa que se destaca por avanzar en el cultivo y comercialización de esta especie, con que realiza investigación aplicada permanente para enfrentar los desafíos que aparecen de índole nutricional, sanitario o medioambiental. La gerente de Corfo agrega que el desarrollo de la seriola en cultivo en tierra es un know how chileno.

También destaca el concurso de Corfo “Consorcio Tecnológico para la Acuicultura Oceánica”, que busca salir de las costas tradicionales y protegidas cercanas a los fiordos para adentrarse en el mar. Una tecnología que haría a Chile muy competitivo en el escenario mundial, debido a su larga costa que atraviesa todos los climas y que ya está siendo implementada en los países líderes de la industria.

Siempre el salmón

En la salmonicultura, las iniciativas, tanto públicas como privadas en I+D tienen como objetivo hacer cada vez más sustentable y competitiva esta industria. Para cumplir con ese reto se trabaja en generar conocimiento que se transforme en soluciones concretas a las principales enfermedades de los peces, en mejoras productivas y en una cada vez menor huella ambiental.

Alfredo Tello, gerente general del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), dice que se está invirtiendo en I+D a niveles más altos que el promedio histórico, con una serie de iniciativas de financiamiento mixto (público y privado), aportadas principalmente por la industria, Corfo, Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) y el Fondo de Inversión Estratégica del Ministerio de Economía.

“Hay inversiones importantes en generar conocimiento base sobre los principales desafíos sanitarios de la industria y en el desarrollo de tecnologías que permitan prevenirlas y controlarlas; temas claves para la sustentabilidad del sector. Adicionalmente, hay proyectos relevantes en la detección temprana de florecimiento de algas nocivas y en modelos que permitan entender mejor la relación de la industria con los cuerpos de agua en los que opera”, explica Tello.

Una de las empresas activas en investigación es Aquainnovo (AquaChile). Jean Paul Lhorente, su director técnico, relata que todo su quehacer tiene que ver con innovación, y afirma que están permanentemente creando herramientas dentro del mejoramiento genético en acuicultura.

“Tenemos proyectos corriendo en desarrollo e innovación de herramientas genómicas aplicadas a genética, básicamente para realizar la selección para resistencia a enfermedades, que ha sido nuestro foco, tanto en salmones como en tilapia. También un proyecto de implementación: tecnologías que están disponibles, pero hay que escalarlas productivamente como la criopreservación de semen y la evaluación de productos genéticos ya desarrollados, entre otros”, afirma Lhorente.

Principales proyectos en curso

– Plataformas para la gestión sanitaria de la acuicultura, para cerrar brechas de conocimiento sobre el SRS y el piojo de mar, financiado en un 75% por el Ministerio de Economía y 25% por empresas del sector.

– Consorcio Tecnológico de Corfo enfocado en genética de peces por US$18 millones (Blue Genomics). Consorcio Tecnológico de Corfo enfocado en desarrollo de tecnologías para prevenir y controlar enfermedades por US$14 millones (ICTIO).

– Cargill Innovation Center, el centro de salud de peces de la multinacional de alimentos Cargill. Recibió $221 millones de Corfo para investigación acuícola con la Universidad Católica.

– Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), proyecto de Conicyt para abordar temas sanitarios, ambientales y sociales de la industria, por US$15 millones.

– Proyecto de US$5 millones financiado por Japón, para desarrollar técnicas de detección temprana de florecimientos de algas nocivas. Participa Intesal, investigadores japoneses, chilenos y servicios públicos en Chile.

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