A un mes y medio desde el hundimiento del wellboat salmonicultor “Seikongen” en la bahía de Pilpilehue, aún resta extraer alrededor de 100 toneladas de salmones en descomposición que se encuentran en la segunda bodega. Y si bien el gobernador de Chiloé, René Garcés, había expresado la posibilidad de que el tercer procedimiento -los otros dos fueron extraer los peces de la primera bodega y el retiro total de los hidrocarburos- se incluya en el reflote del casco, el intendente Leonardo de la Prida, lo descartó.

“Una vez que hayamos extraído la totalidad de los salmones y ya no queden residuos líquidos (riles), tal como se hizo con el combustible, haremos las gestiones para reflotar el barco; por lo que, insistimos, no lo reflotaremos con riles en su interior”, enfatizó el jefe regional en declaraciones a Radio Bio Bio.

En tanto, para la fase final del operativo, la empresa dueña del “Seikongen”, que es CPT, deberá presentar un nuevo plan a la autoridad detallando por cuánto tiempo se extenderán las faenas para retirar el wellboat desde las aguas de Chiloé.