(SalmonBusiness) Pharmaq inauguró recientemente nuevas instalaciones de producción de vacunas en la pequeña Klofta, ubicada a 40 minutos al norte de Oslo (Noruega) que la compañía eligió por sobre otras localidades europeas.

Debido a las estrictas normas de bioseguridad, Pharmaq celebró la apertura del sitio en una tienda de campaña al otro lado de la calle.

“Es un hito importante para nosotros como empresa y a su vez para la industria de la biotecnología en Noruega”, afirmó el presidente de Pharmaq, Morten Nordstad, en su discurso de bienvenida, añadiendo que el “mercado de vacunas está creciendo y esta nueva planta nos equipará de mejor manera para satisfacer la demanda diaria”.

Según la compañía, la nueva fábrica puede producir varios cientos de dosis de vacunas al año, para los cual hasta 25 personas serán empleadas. “Estas instalaciones serán una piedra angular en nuestra estrategia. Con esta fábrica, aseguramos el suministro de vacunas en los años venideros”, aseguró Nordstad.

El sitio fue elegido por su proximidad a las comunidades de investigación y desarrollo (I+D) en Oslo y por su logística a lo largo de la carretera desde la capital hasta el principal aeropuerto internacional, Gadermoen.

El edificio de 2.000 metros cuadrados (m2) tardó más de un año en construirse y costó NOK$150 millones (US$18,1 millones al tipo de cambio actual). Incluye un laboratorio de control de calidad de 250 m2 y una sala limpia de 400 m2.

Cabe recordar que el 1 de noviembre de este año, Pharmaq recibió permiso para producir una nueva vacuna antiviral en la fábrica que se acaba de inaugurar.

Clint Lewis, quien es el presidente de operaciones en Zoetis, firma que compró Pharmaq en noviembre de 2015, realizó el viaje a Noruega desde Dublín. “Esta fábrica simboliza un deber claro no solo para la sociedad local, sino también en nuestro deber de continuar apoyando a la industria de la acuicultura. Y no solo aquí en Noruega, sino también a nivel mundial”, enfatizó Lewis.

Eso sí, tuvo una sola queja sobre la elección de la localidad: “Hubiera preferido un lugar más cálido”, dijo entre risas el estadounidense antes de sentarse en primera fila para la inauguración.

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