Un nuevo paso para Colorado Chile y el Programa Tecnológico Estratégico Congrio Colorado-Dorado en curso, donde se propone como desafío la conversión factible y rentable de plataformas ya existentes del sector abalonero para ser utilizada en una futura industria del congrio, particularmente en etapas de engorda.

Para este objetivo se ha concretado una alianza que, a través de los conocimientos técnicos que Colorado Chile y San Cristóbal tienen en estas dos especies hidrobiológicas, congrio colorado y abalón, respectivamente, se logre derivar en una alternativa de negocio para ambas industrias.

Cultivos Marinos San Cristóbal, uno de los principales productores y exportadores de abalón en Chile, abrirá las puertas de una parte de su plataforma productiva ubicada en la región de Atacama, para la realización de pruebas en la fase de cultivo ya mencionada. Esta empresa pionera en el cultivo de abalón rojo y verde en Chile, con 20 años de experiencia en el rubro, se presenta como una oportunidad de gran alcance para cumplir uno de los propósitos que Colorado Chile proyecta, una vez que la industria del congrio esté consolidada.

El proyecto comenzará durante los primeros meses de 2018 y abordará un período cercano a los dos años. Para esto, como hito inicial, se procederá al traslado de un número determinado de juveniles de preengorda de congrio colorado, desde el centro de cultivo “El Panul”, ubicado en la ciudad de Coquimbo, hasta el centro de cultivo abalonero “San Cristóbal”, ubicado en la ciudad de Caldera, específicamente en Caleta Los Patos, Punta Froden.

En el transcurso del período comprendido, Colorado Chile, empresa poseedora del know how para cultivo de congrio colorado, proveerá de los juveniles, junto con su protocolo nutricional específico, desarrollado por Cargill, uno de los líderes multinacionales en formulación de dietas, hasta alcanzar la talla comercial sobre 1 kilo. Adicionalmente, entregará especificaciones de las condiciones de manejo necesarias para la especie.

Por su parte, San Cristóbal aportará entre otras cosas, con un espacio exclusivo de sus instalaciones con los componentes requeridos para el abastecimiento de agua y la operación energética para su funcionamiento. Las variables físicas entregadas por la tecnología de cultivo abalonera, serán estudiadas y ajustadas en función de la nueva especie. En relación con esto último, las pruebas estarán asociadas a las calidades de agua, tipos de fondo y sistemas de entrada de agua a los estanques.

En conjunto con el Programa y San Cristóbal, se contará con la asesoría de NIVA para establecer los protocolos de cultivo sustentable y bienestar animal. Para esto, NIVA Chile realizará estudios estacionales de la calidad del afluente que abastecerá la prueba de engorda, con el fin de hacer una caracterización de 21 parámetros físico-químicos brindados por la instalación y así determinar el grado de factibilidad para sustentar el cultivo de congrio. Esto ayudará a generar un nuevo conocimiento científico-técnico en relación con la calidad estacional del afluente usado en los sistemas de producción del abalón en la región. También se realizará el estudio de los cambios en la calidad de agua producido por el aumento de la biomasa de peces en los estanques abaloneros.

En Chile existen cerca de 20 plantas productivas para el cultivo del abalón, número que lo sitúa como uno de los mayores exportadores del mundo. Sin embargo, esta industria no ha estado exenta de enfrentar momentos complejos debido a un difícil período, aquejado por diversas circunstancias del mercado mundial. Actualmente, aunque dicho embate se ha estabilizado, esta prospección de conversión productiva, podría abrir una alternativa para el uso de estas instalaciones, sin la necesidad de realizar nuevas inversiones, quedando así la posibilidad de someter a análisis la rentabilidad y proyección de las distintas opciones de cultivo. De igual manera, dicha flexibilidad, sería capaz de amortiguar eventuales decaídas e inestabilidades en el sector, como ya se han presentado, sin dejar a la deriva la infraestructura abalonera y a sus productores.

Si los resultados de este cultivo experimental son exitosos, ambas empresas evaluarán llevar el proyecto a volúmenes más significativos, con miras a un escalamiento industrial. El impacto que podría tener esta experiencia de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), abriría no solo una ventana para un modelo de negocio en la industria del congrio, también podría ampliar la funcionalidad de las plataformas acuícolas que en un principio fueron diseñadas para el cultivo de abalón, y que eventualmente serían reutilizadas para una emergente industria congriera.

“El desafío de responder a la alta y creciente demanda de productos marinos a nivel local y global, se encuentra con múltiples caminos de acción. La diversificación acuícola es una de ellas y se identifica como un factor relevante para ampliar la matriz productiva de Chile. El uso eficiente, certero y aplicado del desarrollo tecnológico en esta materia, también será una variable a favor para alcanzar este objetivo. Igual de importante, es lograr articular una red de actores capaces de fortalecer las necesidades del sector y generar nuevas oportunidades para la industria acuícola del país”, concluyen en Colorado Chile.