Cuando aún no pasaba ni una hora desde que se cerraran las mesas de votación, el porcentaje escrutado y tendencia de este evidenciaba que Sebastián Piñera volvería a ser el Presidente de Chile; esta vez, para el periodo 2018-2022.

En materia del sector acuícola-pesquero, el representante de Chile Vamos ha tenido su mayor cuestionamiento en la ley de pesca que fue aprobada en 2013. Esto, debido al financimiento irregular de políticos que tuvieron el deber de presentar el proyecto -como el entonces ministro de Economía, Pablo Longueira- y de algunos legisladores que lo votaron a favor -como el desaforado senador Jaime Orpis-.

Si bien Piñera la ha defendido, especialmente en los aspectos de sustentabilidad que contempla la legislación, el haber incorporado al senador Manuel José Ossandón a la campaña, con quien se enfrentó en las primarias, deja entrever que -por lo menos- será revisada. “Se comprometió con una nueva ley de pesca, reconociendo que tiene que hacerse de nuevo. Para mí la ley de pesca es corrupta, mal hecha. Derogarse no se puede, pero habría que enviar un nuevo proyecto de ley o modificarla profundamente”, enfatizó el ex alcalde de Puente Alto (región Metropolitana) cuando comunicó que se unía al comando, añadiendo que “me encargaré de fiscalizar y, con la misma fuerza que trabajaré en esta campaña, voy a criticar y dar duro si no cumplen, porque la ley de pesca es una vergüenza”.

Por lo pronto, antes que asuma su mandato en La Moneda en marzo próximo, Piñera entrega luces de las iniciativas que tiene contemplado para el rubro. “Para promover el desarrollo sustentable del sector se adecuará el esfuerzo pesquero a la capacidad de pesca sustentable e incorporar en las recomendaciones de cuota global de captura el enfoque ecosistémico / multiespecies y los efectos de los cambios ambientales. Además, se revisarán responsabilidades, atribuciones y duplicidades de la institucionalidad encargada de la toma de decisiones; potenciar la labor de los comités de manejo como contrapartes válidas de la autoridad pesquera y flexibilizar su composición; fortalecer los comités científico técnicos, incentivando la participación de los mejores científicos y una mayor transparencia en su labor, y las capacidades analíticas y de gestión de la Subpesca (Subsecretaría de Pesca y Acuicultura); elaborar e implementar planes de manejo con sus programas de recuperación para todas las pesquerías en estado de colapso y sobreexplotación; y consolidar el diagnóstico sobre descartes a fin de reducirlos”, responde Sebastián Piñera a AQUA a través de su comando.

Para garantizar la certeza y estabilidad de esta actividad en el largo plazo, asegura que se “fortalecerán los derechos de pesca para el sector artesanal y facilitar la transferencia de estos; simplificar las figuras de reemplazo de inscripción de pescadores y sustitución de embarcaciones artesanales; dar fortaleza jurídica y transparencia a las inscripciones en los Registros Pesqueros Artesanales; evaluar la institucionalidad encargada de prestar apoyo al sector artesanal, definiendo prioridades y objetivos y mejorando la transparencia en la asignación a proyectos; promover las caletas pesqueras para mejorar los ingresos y diversificar las actividades; evaluar y perfeccionar el marco jurídico del sector industrial, ampliando el porcentaje de licitación de la cuota pesquera y revisando la condición de renovación indefinida de la titularidad de las cuotas asignadas sin licitación, respetando los derechos ya asignados”.

Pesca ilegal

Sobre cómo se enfrenta el flagelo de la pesca ilegal, detalla que se mejorará la gestión pública mediante la elaboración de un diagnóstico integral sobre la pesca ilegal. Para esto, fortalecerán la gestión del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) con el objetivo de darle mayor eficiencia e incrementar el rol de la Armada en la fiscalización pesquera. “Además, avanzar gradualmente en los esfuerzos por introducir e implementar herramientas tecnológicas para el control eficaz de la pesca ilegal”, subraya el nuevo jefe de Estado.

Acuicultura

En materia acuícola, Piñera destaca que la industria acuícola genera cerca de 70.00 empleos y representa el 6% de las exportaciones del país, siendo el segundo sector exportador después del cobre. Además, a su alrededor se han creado 4.000 pequeñas y medianas empresas (pymes). “Sin embargo, ha perdido competitividad principalmente producto del actual sistema regulatorio, que obliga a desarrollar un modelo poco eficiente, con altos riesgos sanitarios y baja productividad”, sostiene, argumentando que la debilidad central del sistema productivo radica en el otorgamiento de un número excesivo de concesiones y en ubicaciones demasiado cercanas unas de otras, sin haber considerado la capacidad de carga del medio natural. “Lo anterior se explica por la débil institucionalidad sectorial y la multiplicidad de organismos no coordinados, que regulan al sector”, afirma.

Entonces, ¿cómo fortalecer el desarrollo productivo y sustentable de la acuicultura? Responde que se implementará regulación que promueva la sustentabilidad y competitividad del sector, generando certeza sobre el potencial productivo de las empresas, condicionando la vigencia de los plazos de caducidad a las resoluciones de relocalizaciones y permitiendo agrupar la producción y traspasar la capacidad productiva.

“Para ello se impulsará un reordenamiento del borde costero resolviendo la relocalización de las concesiones acuícolas, tomando en consideración la capacidad de carga del medio natural; se definirá un marco de crecimiento sustentable de mediano y largo plazo para el sector, que permita la definición de nuevas áreas aptas para la acuicultura y la entrada de nuevos actores a través de modelos abiertos y competitivos; y se fortalecerá la institucionalidad sectorial, modernizando la Subpesca y mejorando la capacidad fiscalizadora de Sernapesca”, asevera.

Investigación científica y seguridad alimentaria

En relación con la importancia que tiene la ciencia, dice que modernizarán la gestión del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) identificando cuellos de botella en la investigación aplicada, revisando la composición de su consejo directivo y su política de objetivos e incentivos laborales. “Junto con esto, se perfeccionará la evaluación de la investigación financiada con fondos públicos y evaluar el Fondo de Investigación Pesquera y de Acuicultura (FIPA); además de definir prioridades de mediano plazo en planes quinquenales de investigación y revisar la elaboración de planes anuales con mayor participación de actores públicos y privados”.

Para cerrar, subraya que fortalecerán la seguridad alimentaria y nutricional en la política acuícola y pesquera. Para esto, promoverán el consumo seguro de productos del mar mediante programas público-privados de promoción y campañas de consumo; evaluarán el “funcionamiento de los mercados domésticos de intermediación y comercialización de productos frescos del mar; se estudiará la posibilidad de introducir un sistema de trazabilidad respecto al origen de los productos que sea de fácil acceso para el consumidor final; y se evaluará y asegurará estándares sanitarios en la venta de productos del mar en ferias y mercados”.