(El Mercurio) Satisfechas con el resultado de la inédita licitación de casi 50 mil toneladas de jurel, a través de licencias transferibles con vigencia de 20 años, quedaron las autoridades de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca).

Esto, debido al interés que despertó el proceso que se realizó esta semana, que convocó a 58 actores del sector, y también porque unas 26 empresas de menor tamaño se adjudicaron lotes de jurel, el que hoy es una de las tres pesquerías más relevantes del país.

Esta licitación se activó porque la pesquería del jurel alcanzó el rendimiento máximo sostenible (RMS); es decir, se trata de un recurso que está sano. La subasta correspondió al 15% de la fracción de las empresas pesqueras industriales, y para el 40% del volumen en juego podían participar empresas de menor tamaño y los industriales. El otro 60% estuvo reservado exclusivamente para compañías más pequeñas.

La firma Orizon, controlada por Empresas Copec, del grupo Angelini, se adjudicó el 36% de las 50 mil toneladas. Pero solo en el segmento “todo oferente”, esta compañía ganó el 90% las licitaciones.

La pesquera Landes se adjudicó unas dos mil toneladas, con lo cual -dicen en la compañía- pudo “defender” el 15% de su cuota que se puso en licitación por ser una firma industrial.

El jefe de la división de Desarrollo Pesquero de la Subpesca, Alejandro Gertosio, indicó que la licitación le reportará al Estado ingresos por US$ 16,4 millones anuales durante 20 años, lo que sumaría US$ 328 millones. Si la cuota autorizada a capturar sube, el dinero a recaudar también.

Las pesqueras industriales pagaron en promedio 28% más que las firmas de menor tamaño por cada tonelada.