Centro de cultivo de salmones en Noruega (Archivo)
Centro de cultivo de salmones en Noruega (Archivo)

Explican cómo opera la nueva regulación salmonicultora de Noruega

Se fijan indicadores ambientales como regla general para determinar la capacidad productiva.

Hace dos semanas, AQUA publicó la noticia donde Marine Harvest confirmaba el reordenamiento de sus áreas productivas luego que el Gobierno de Noruega estableciera un nuevo sistema para cultivar salmónidos; esto, con el objetivo fundamental de controlar los piojos de mar.

Vea >> Noruega anuncia nuevas regulaciones para combatir el piojo del salmón

Es así como la autoridad del país nórdico estableció el miércoles 31 de enero de 2018 como la fecha límite para que las salmonicultoras presenten sus solicitudes de incremento de producción.

“Con la entrada en vigencia de la nueva normativa por áreas, más conocida como “semáforo” y la cual divide o segmenta en trece zonas al país -esto a contar del 1 de octubre de 2017-, se fijan indicadores ambientales como regla general para la determinación de la capacidad productiva, que para el caso será el piojo del salmón (Lepeophtheirus salmonis), a través del cual el Ministerio de Comercio, Industria y Pesca evaluará si bajo este impacto el área se considera aceptable, moderada o inaceptable, condición que se evaluará cada dos años”, explica a AQUA el director de la consultora IndexSalmón, Reinaldo Vidal, quien precisa que a partir de esto, para el caso de las áreas consideradas o evaluadas bajo la condición aceptable, la cartera de Estado puede aumentar la capacidad productiva autorizada.

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Ahora bien, la misma norma fija una condición de excepción independiente de la evaluación o condición obtenida por el área, producción que podría verse aumentada en forma excepcional, pero bajo ciertos requisitos y exigencias.

Así, y con fecha 22 de diciembre de 2017, el Gobierno de Noruega publicó el debido antecedente con los resultados por área productiva, en donde las zonas 1 y de la 7 a la 13 fueron consideradas como áreas “verdes”, lo que se traduce en que su producción puede ser objeto de un incremento de un 2%, ofreciéndose asimismo, bajo excepción, un alza de hasta 6%, independiente de la clasificación del área, en la medida que se cumplan ciertos criterios ambientales.

Respecto de las áreas 2, 5 y 6, estas fueron clasificadas como “amarillas”; mientras que para el caso de los sitios 3 y 4, fueron definidos en color “rojo”.

De este modo, se procedió a abrir la oferta del incremento de un 2% bajo áreas “verdes” y de un 6% bajo vía excepcional, fijándose como plazo limite para postular el 31 de enero de 2018.

“En base a lo anterior, y de acuerdo con declaraciones de la propia autoridad noruega sobre la aplicación de esta nueva normativa, se espera un crecimiento productivo de a lo menos un 3%”, aclara Vidal.

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