Piscirickettsia salmonis es la bacteria patógena responsable de la mayor mortalidad de salmones y truchas de cultivo en Chile, causando pérdidas de varios cientos de millones de dólares al año en la industria salmonicultora nacional.

Para prevenir estas mortalidades y pérdidas económicas, se han desarrollado y aplicado diversos tipos de vacunas por más de 20 años, pero aún cuando estas funcionan en condiciones experimentales o de laboratorio, no han logrado prevenir los brotes epidémicos en los centros de cultivo, sin tener a la fecha una explicación clara de las causas.

Ante esta inquietud, investigadores de diferentes casas de estudios nacionales e internacionales, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad de Valparaíso, Universidad de Waterloo (Canadá) y Universidad de Alberta (Canadá), con la colaboración de una importante empresa salmonicultora, evaluaron la interacción del efecto perjudicial del piojo de mar, uno de los principales problemas sanitarios de la acuicultura de salmones a nivel global, y el efecto protector de las vacunas contra la bacteria P. salmonis en salmón Atlántico (Salmo salar).

El Dr. José Gallardo, académico de la PUCV e investigador principal de este trabajo, explica que “existe una necesidad urgente de desarrollar alternativas efectivas para la prevención y control de patógenos de peces a nivel global. El paso que estamos dando con este estudio apunta a comprender de mejor forma lo que ocurre con la interacción de una estrategia sanitaria como es la vacunación, ampliamente usada en la acuicultura de salmones, con un fenómeno poco estudiado como es la interacción de piojos de mar con bacterias patógenas de peces, fenómeno conocido como coinfección”.

Cáligus_salmón (Foto Dr. José Gallardo)

En esta investigación, detalla el Dr. Pablo Conejeros, académico de la Universidad de Valparaíso, “evaluamos el efecto del piojo de mar chileno, llamado cáligus, como patógeno primario y de la bacteria SRS como patógeno secundario, con el objetivo de acercarnos de la mejor manera a una posible situación de campo”.

En el diseño experimental, dos grupos de peces fueron desafiados contra la bacteria SRS, uno en presencia de piojos de mar (coinfección) y otro sin parásitos (infección simple), ambos grupos vacunados con productos comercializados en Chile. El estudio se realizó en dos poblaciones diferentes de salmón, controlando además otros factores que pudieran influir en los resultados, como el sexo de los peces u otras variables ambientales. Finalmente, se incluyeron grupos control de ambas poblaciones y tratamientos de coinfección e infección simple pero sin vacunación.

La Dra. Carolina Figueroa, investigadora postdoctoral de la PUCV, complementa que “la sobrevivencia de los peces vacunados en infección simple fue de un 42,7%; mientras que la sobrevivencia de los peces coinfectados con piojos de mar fue de solo un 5,2%. El grupo de coinfección vacunado se comportó de manera similar al de infección simple no vacunado, cuya sobrevivencia fue de 4,7%. Consecuentemente, se observó que la bacteria SRS en interacción con el piojo de mar infectó de manera masiva el riñón y causó daños severos en diferentes tejidos y órganos, situación que ocurrió de mucho menor manera en los peces con SRS pero sin parásitos”.

“Este trabajo muestra evidencias de que los peces, aunque estén vacunados, no logran lidiar con la bacteria y el piojo de mar al mismo tiempo, impidiéndole a muchos de ellos recuperarse de la infección”, concluyó el Dr. Brian Dixon, inmunólogo de peces de la Universidad de Waterloo y coinvestigador de este estudio.

La investigación fue financiada por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile (Conicyt) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a través de los proyectos Fondecyt Nº1140772, Fondecyt Nº3170744, Fondecyt Nº 74170029 y PCI-2015.

Presione aquí para acceder al estudio publicado en Scientific Reports.

También puede contactarse con el Dr. José Gallardo escribiendo al correo electrónico jose.gallardo@pucv.cl