A comienzos de esta semana se conoció que cuatro personas se intoxicaron con mariscos contaminados con marea roja en Caleta Andrade, una de las pequeñas localidades que conforman las Islas Huichas, al noroeste de la región de Aysén, distante unas cinco horas en embarcación desde Puerto Chacabuco.

“Estas cuatro personas son mariscadores de orilla que consumieron los productos sin tener el análisis de laboratorio respectivo. En la ingesta sintieron rápidamente sintomatología, por lo que dejaron de consumirlos, acudieron a la posta y felizmente y como el consumo había sido bajo, comenzaron con la evaluación médica y finalmente están dados de alta en buenas condiciones”, informó la secretaria regional ministerial (seremi) de Salud de Aysén, Ana María Navarrete, quien detalló que “lamentablemente las mascotas no tuvieron la misma suerte y murieron tras consumir esta peligrosa toxina”.

Más adelante, formuló un llamado a toda la comunidad a “tomar los resguardos necesarios”, puesto que las toxinas van en aumento. “Probablemente vamos a tener cinco lugares autorizados que se cierran por aumento muy significativo en toxinas, tanto paralizante como diarreica. Por lo tanto, volvemos a insistir a la comunidad que lo más importante es consumir mariscos de locales autorizados, que han tenido los análisis del laboratorio de marea roja”, enfatizó Ana María Navarrete.

Magallanes

En paralelo, en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, específicamente en el sector de Río Valderas, la autoridad determinó el cierre de la extracción de almejas al detectarse niveles por sobre la norma del Veneno Paralizante de los Mariscos (VPM). Esta zona se encuentra ubicada al norte de la provincia de Última Esperanza.

La encargada del Programa de Marea Roja de la Seremi de Salud de Magallanes, Paulina Solar, explicó que “se procedió a cerrar un área de extracción en el sector de Puerto Edén, específicamente para almejas, las que dieron positivas en un control toxicológico y presentaban niveles de VPM por sobre la normativa, por lo que se ponía en riesgo la salud de la población. Los otros productos de este sector se encuentran aún aptos para el consumo humano y el cierre fue solo para almejas”.

En detalle, la resolución de cierre establece la prohibición de extracción, transporte, procesamiento, tenencia, comercialización, venta y consumo del producto almeja (Venus antiqua), de acuerdo con la siguiente delimitación: Al norte, la línea recta que se forma entre Punta Codina (Lat 49° 7’35.11″S; Long 74°25’40.50″O), ubicada en la Isla Wellington, y la coordenada Lat 49° 7’36.08″S; Long 74°25’1.18″O, situada a 800 metros hacia el este de la costa.

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Como límite Este se establece la línea recta que se forma entre la coordenada Lat 49° 7’36.08″S; Long 74°25’1.18″O, y la coordenada Lat 49° 8’35.84″S; Long 74°25’9.29″O, situada 250 metros hacia el este de la costa. En tanto, en el sur la línea recta que se forma entre las coordenadas Lat 49° 8’35.95″S; Long 74°25’21.80″O, ubicada en la Isla Wellington, y la coordenada Lat 49° 8’35.84″S; Long 74°25’9.29″O.

Región de Los Lagos

Posteriormente, la seremi de Salud de Los Lagos, Eugenia Schnake, confirmó que se encuentran investigando la intoxicación asociada a VPM en cinco personas que trabajan en faenas de carga en el puerto de Quellón, provincia de Chiloé.

“De acuerdo con los primeros antecedentes, se trata de cinco cargadores, quienes tras consumir mariscos iniciaron síntomas asociados a intoxicación por marea roja del tipo paralizante”, puntualizó la representante del Ministerio de Salud (Minsal).

En este contexto, y tras su atención en el Hospital de Quellón, dos de ellos fueron trasladados en forma preventiva al Hospital de Castro, al presentar dificultad respiratoria.

La institución informó, además, que la detección de los mariscos contaminados se dio en el marco de las acciones de control de desembarco de productos del mar que realiza permanentemente la autoridad sanitaria en diferentes puntos de la región.

De esta forma, tras realizar el monitoreo de los recursos provenientes de la región de Aysén, se informó el hallazgo de 43 mallas de almejas y 214 mallas de choro zapato con concentraciones de 12.000 microgramos de toxina paralizante y 540 microgramos respectivamente, cuando el límite regulatorio permitido es de 80 microgramos.

“El producto fue decomisado y desnaturalizado en su totalidad”, precisó el ente del Minsal.

Fiscalización

Al igual que su par de la región de Aysén, Eugenia Schnake hizo un llamado a consumir pescados y mariscos provenientes solo de áreas autorizadas, adquiriéndolos en locales con autorización sanitaria, rechazando aquellos de origen desconocido o de venta ambulante, sean secos, cocidos, crudos o procesados.

“Existe un monitoreo constante en todos los lugares de extracción de mariscos y se determina con antelación las zonas libres de las toxinas. Es por esto que cuando se detecta marea roja, los mariscos de esas zonas no llegan al comercio regulado”, subrayó la seremi de Salud Los Lagos, reiterando que la única forma de comer mariscos de manera responsable es adquiriéndolo en el comercio establecido y cociéndolos por cinco minutos para prevenir otros tipo de problemas, como el Vibrio parahaemolyticus.

En esa línea, destacó que todas las intoxicaciones producidas en los últimos años por el fenómeno de marea roja han sido producto del consumo de mariscos de lugares no autorizados o que no fueron analizados previamente por el laboratorio de marea roja.

Para cerrar, valoró el trabajo permanente que existe con la Mesa Regional de Marea Roja, que conforman la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), Armada, Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Carabineros, entre otras, y que actúan como instituciones colaborativas en la fiscalización y detección de mariscos contaminados, con el fin de evitar el comercio clandestino.

Desde los ’70

La marea roja es un fenómeno natural que se encuentra presente en el sur de Chile desde la década del ’70 con apariciones esporádicas, y de manera permanente desde los años ’90. Su aparición se debe a floraciones de algas microscópicas que, en algunas épocas del año, son abundantes y explosivas.

En las regiones de Magallanes, Aysén y Los Lagos se encuentran presentes tres tipos de toxina: Veneno Paralizante de los Moluscos (VPM), Veneno Diarreico de los Moluscos (VDM) y el Veneno Amnésico de los Moluscos (VAM).