En diciembre de 2017 se presentó en Shandong, China, el nuevo tipo de planta de energía solar complementaria de 100 MW de Dongying Xihe, que combina acuicultura y electricidad, y que ha sido financiada por Hengtong Optic-Electric.

El proyecto está ubicado en la costa de Dongying, en la provincia de Shandong. La inversión total es de US$120 millones, con un acuerdo de concesión de 25 años. La planta tiene una extensión de 2 km2 y está diseñada para la instalación de 348.480 piezas de paneles fotovoltaicos de cristal único, de alta eficiencia, doble cara y doble cristal y con 290 W de potencia frontal. La cantidad anual media de carga eléctrica superará los 150 millones de kWh, que pueden suministrar energía a 50.000 hogares chinos al año y ayudarán a reducir el consumo de carbón en 50.000 toneladas.

Hengtong Optic-Electric llevó a cabo el proyecto bajo la modalidad de construcción, explotación y transferencia (BOT, por sus siglas en inglés). Este nuevo tipo de planta solar permite obtener el doble beneficio entre electricidad y acuicultura, incrementando de forma considerable el rendimiento económico obtenido por unidad de superficie.

A través de un comunicado, Hengtong Optic-Electric destacó que el proyecto también ayuda a Dongying a completar su transformación y desarrollo y a optimizar la estructura económica local, “lo que es de gran importancia, y además aporta el beneficio social de proteger el medioambiente y la atmósfera local de la contaminación que produce el uso de carbón”.

Hengtong Optic-Electric es un importante fabricante de productos de electricidad y comunicación, además de contratista de EPC (ingeniería, compras y construcción), y se ha comprometido a desarrollar y construir este nuevo proyecto energético. Actualmente, la capacidad total de las plantas de energía solar en desarrollo en el Sudeste Asiático, Oceanía, África y Sudamérica se acerca a los 700 MW.

La planta solar combinada de acuicultura y generación de electricidad dispondrá de paneles fotovoltaicos y zonas de cultivo. Los paneles fotovoltaicos se usan para generar electricidad por encima del agua, y la superficie de agua sobre la que se asientan para la producción de pepinos de mar.

“No solo se ahorra en el uso de superficie terrestre, sino que los paneles fotovoltaicos absorben las ondas de luz dañinas para los pepinos de mar, incrementando así la producción del cultivo. Al mismo tiempo, puesto que la planta de producción de energía está construida sobre el agua y la temperatura del agua es inferior a la de la tierra, el espacio entre los paneles fotovoltaicos es mayor que en tierra, lo que propicia unas condiciones de incidencia de luz solar, ventilación y refrigeración idóneas para prolongar la vida de los paneles fotovoltaicos, y mejora la eficiencia de la generación de electricidad”, explicaron desde Hengtong Optic-Electric, añadiendo que con ello se gana tanto en generación eléctrica como en acuicultura, lo que aumenta el beneficio económico obtenido por unidad de superficie.