(DF) Un intenso crecimiento en la floración de algas nocivas, particularmente de Alexandrium catenella, ha encendido las alertas en la región de Aysén y el sur de Los Lagos.

En tan solo una semana, la abundancia de esta microalga aumentó a ritmos que no se veían desde hace nueve años, extendiéndose en un lapso de cinco a siete días hasta la zona sur de Chiloé, Melinka, y golfo Corcovado, según reportó el Centro de Estudios de Algas Nocivas del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP).

“La floración comenzó en Aysén entre fines de diciembre y comienzos de enero, y en las primeras dos semanas abarcó toda la región. La abundancia de la alga también se presentó en Chiloé, aunque restringido en el sur, debido al arribo de células desde Aysén”, explicó Leonardo Guzmán, jefe de la división de investigación en acuicultura del IFOP.

De acuerdo con el experto, el evento es comparable al ocurrido en 2009, donde esta contingencia “se prolongó a febrero de ese año, y afectó también la parte sureste de Chiloé, pero siempre estuvo cautiva en el mar interior”.

En esto último, agregó, se diferenció al evento de 2016 que impactó fuertemente a la industria salmonicultora, toda vez que el fenómeno se manifestó en el océano Pacífico, en aguas abiertas.

Guzmán pronosticó que el impacto de la microalga (conocida localmente como marea roja) se extenderá durante todo febrero, pero será “muchísimo más intensa, y de una gran cobertura geográfica” comparada al evento de 2009.

Esto, implicará un efecto económico-social, toda vez que se traducirá en restricciones para la comercialización de mariscos como cholgas, choritos, culengue, y carnívoros como el loco.

En este escenario, el IFOP anunció que trabajarán en el monitoreo de la costa pacífica de la región de Los Lagos, mediante toma de muestras de las aguas.

Industria salmonicultora

El florecimiento de algas nocivas también tiene en alerta a la industria salmonicultora.

De acuerdo con el presidente de SalmonChile, Arturo Clément, las mortalidades han estado presentes en los centros de cultivo, pero muy lejos de los niveles que se exhibieron durante la crisis de 2016.

“Estamos en alerta. La verdad es que es típico de esta época, pero no ha habido mortalidades importantes. Solamente 17 de 310 centros han reportado mortalidad, y hoy día está concentrada en un par de sectores en la región de Aysén. Estamos súper coordinados con Sernapesca y la marina”, aseguró.

El vicepresidente de Compañía Pesquera Camanchaca, Francisco Cifuentes, diagnosticó que mientras se mantengas las condiciones actuales, que combinan aguas muy quietas, mucho sol y pocas nubes, “están los riesgos de bloom”.

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