La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) formuló cargos contra las empresas Sealand Aquaculture S.A. y Chayahué S.A., titulares de una piscicultura denominada “Piscicultura Chayahué”, ubicada en Punta Tique-Chayahue a 5 km de la localidad de Pargua, en la comuna de Calbuco, región de Los Lagos, debido a incumplimientos ambientales detectados en inspecciones ambientales realizadas por profesionales de la SMA, del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y del Consejo de Monumentos Nacionales.

En este proceso sancionatorio se consideraron dos resoluciones de calificación ambiental que regulan la operación de la piscicultura, y que les permite operar dos instalaciones -“Sealand I” y “Sealand II”- para la producción máxima anual de 3.750 toneladas de salmónidos desde la etapa de ovas hasta smolt, ocupando un terreno de 5,6 hectáreas.

Luego de analizar denuncias de las comunidades indígenas del sector, relativas a las descargas de residuos industriales líquidos (riles), afectación de restos arqueológicos, malos olores, afectación del medio marino, entre otros, se realizaron distintas inspecciones a la piscicultura. Tras esto, se formularon nueve cargos contra la empresa, de los cuales cuatro de ellos fueron clasificados como graves. Entre ellos, se encuentran:

• El punto de descarga de los riles difiere de lo aprobado ambientalmente.
• No cumplir con la metodología establecida en los Programas de Vigilancia Ambiental.
• Afectación del sitio arqueológico “Conchal Alfarero Chayahué”.
• No seguir los procedimientos establecidos en la Ley 17.288 sobre excavaciones y/o prospecciones arqueológicas, antropológicas y paleontológicas.
• No haber implementado medidas adecuadas para impedir o evitar el escape de biomedias al medio marino, ni dar aviso en plazo del escape de biomedias, a través de los sistemas de la SMA.

La formulación de cargos es el inicio de un procedimiento sancionatorio por parte de la SMA. En tanto, el infractor dispone de un plazo de 15 días para presentar descargos, o bien, diez días para presentar un Programa de Cumplimiento, el cual es un plan de acciones y metas para que dentro de un plazo fijado por la Superintendencia, el titular corrija sus problemas, realice las inversiones necesarias y vuelva a cumplir con la normativa aplicable.

Más información del caso en el Sistema Nacional de Información de Fiscalización Ambiental (SNIFA)