Para la industria mitilicultora, la captación de semillas es un desafío permanente. A este se agrega la dificultad de reconocer a simple vista la especie a la que pertenecen las semillas que se fijan en los colectores, dadas la similitud de formas, colores y los pequeños tamaños de semillas y pre-semillas, inferiores a los 3 centímetros.

Productores y compradores de semillas conocen este problema, que reduce la eficiencia de los cultivos y genera diferencias en los criterios de negocio. La necesidad de contar con una herramienta que facilite el proceso de identificación de semillas fue abordada por un grupo interdisciplinario de investigadores de la Universidad de Concepción (UdeC), dirigidos por el Dr. Eduardo Tarifeño y la Dra. María José Gallardo.

De esta manera, el Proyecto FONDEF IDeA ID15I10601 “Sistema óptico-digital para reconocimiento de especies y número de semillas en colectores de mitílidos” combinó conocimientos de acuicultura, biología y física óptica para construir un prototipo óptico-digital, que determina la cantidad de semillas de cada especie en el colector, el tamaño de cada individuo, el porcentaje de cada especie e información estadística de las especies presentes.

Los avances de esta iniciativa fueron presentados hace pocas semanas a empresas, instituciones y organizaciones vinculadas a toda la cadena productiva de la industria mitilicultora de la región de Los Lagos, con el objetivo de mostrar sus alcances y atender a las necesidades de parte de sus potenciales usuarios finales.

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Pantalla del notebook con información generada por el software óptico-digital. Izquierda: Foto de siluetas de semillas por identificar. Derecha: Resultados de la identificación óptico-digital de la semillas. Clave color: Verde, choro zapato; Amarillo, cholgas; Azul, choro araucano; Violeta, chorito bicolor.

“La visita fue muy oportuna, porque nos permitió entrevistar a diferentes productores de chorito, que serían los usuarios, tanto a nivel de mediana escala como de la gran industria”, manifestó el Dr. Tarifeño, quien destacó el interés mostrado en esta herramienta. “El resultado del proyecto está orientado a facilitar la identificación de especies, y por lo visto en las reuniones, les pareció un buen instrumento de trabajo. Notamos interés e incluso ideas para aplicar este enfoque a otras instancias de la línea de producción”, apuntó.

La Federación de Pescadores y Centros Semilleros de Hualaihué, los centros de cultivo de mediana escala de Ernesto Olavarria y Reinaldo Guaquín, así como las empresas Orizon, Camanchaca, Apiao y St. Andrews, fueron algunos de los interesados en esta iniciativa. Además, la Asociación de Mitilicultores de Chile (AmiChile), el Instituto Tecnológico de la Mitilicultura (Intemit) y la Fundación Chinquihue, esperan concretar colaboraciones en la segunda fase del proyecto, que requerirá pruebas del prototipo en condiciones de trabajo reales.

“La importancia de este proyecto está en la creación de herramientas que ayudan a recoger información útil para quienes desarrollan esta actividad. La mitilicultura se ha convertido en una alternativa para muchas personas que se dedicaban a la extracción de recursos, pero que hoy ven limitadas sus fuentes de trabajo por la sobreexplotación. El cultivo de choritos y otras especies es una forma de convertirse en agricultores del mar, por lo que este tipo de tecnología les dará un instrumento para que puedan tomar decisiones con datos fiables, lo que mejora los procesos productivos”, subrayó la Dra. María José Gallardo, directora alterna del proyecto.

Víctor Guaquín, investigador del proyecto, complementó que este tipo de herramientas mejoran la actividad acuícola no solo a nivel local. “La pesca extractiva ha colapsado a muchos recursos en todo el mundo. Por esto es necesario fortalecer la acuicultura, porque en muy corto plazo será necesario cambiar la matriz productiva de las zonas costeras, migrando a un modelo más controlado y sustentable, basado en el cultivo de recursos marinos. Estas investigaciones caminan hacia ese objetivo”, aseguró Guaquín.